Roger Waters: «¡Tenemos razón! ¡El genocidio está mal!»

El icónico músico y activista británico Roger Waters mantuvo una conversación sin filtros que invita a la reflexión sobre Gaza, el genocidio y la resistencia global. El fundador de la legendaria banda Pink Floyd dialogó con Palestine Chronicle.

Resumen publicado por Palestine Chronicle de la entrevista realizada por Ramzy Baroud y Romana Rubeo/

1. Crítica del derecho internacional y la apatridia

Roger Waters desafía las narrativas dominantes y ofrece una poderosa combinación de claridad moral, perspicacia política y llamados urgentes a la acción.

La conversación comenzó con una mirada penetrante a cómo la apatridia socava los derechos humanos: 

«Como los palestinos son apátridas, parecen perder automáticamente todos los privilegios políticos que supuestamente les otorgan las convenciones de derechos humanos, incluidas las Convenciones de Ginebra».

Waters respondió con una claridad mordaz: «Es un asunto muy complejo, que aborda las sutilezas del derecho internacional… Como sabemos, los palestinos no tienen un Estado. El año pasado, el 18 de abril, se presentó un proyecto de resolución ante el Consejo de Seguridad para dar finalmente la bienvenida a Palestina como miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas. Este fue vetado, inevitablemente, por Estados Unidos».

Rastreó este fracaso hasta sus orígenes: «Todo se acordó en Yalta, Stalin, Roosevelt y Churchill estuvieron de acuerdo, ‘bueno, sí, tendremos una nueva ONU… es algo que reemplazará a la Liga de Naciones, pero no vamos a perder el control de ella, así que tendremos esta cosa llamada Consejo de Seguridad… Pero todos tendremos un poder de veto para poder controlarlo completamente’». 

«Por eso es completamente disfuncional», concluyó. «Si adoptáramos la Declaración Universal de Derechos Humanos y la consagráramos en el derecho internacional, con la posibilidad de que la CIJ, la CPI o alguien más la hiciera cumplir, eso significaría el fin de la guerra para siempre, en todas partes».

2. Condena del genocidio y la complicidad occidental

La condena de Waters al genocidio de Israel en Gaza fue implacable.

«Estados Unidos, el Reino Unido e Israel están equivocados. Nosotros tenemos razón. El genocidio está mal. Es tan evidente. Matar bebés con bombas de 900 kilos está mal», declaró.

Waters también afirmó que está mal matar a líderes políticos y detalló algunas de las atrocidades israelíes: «Hace unos meses, cuando mataron a Nasrallah en el Líbano, lanzaron 27.000 kilos de bombas sobre un rascacielos residencial porque sabían que estaba allí. Así que lanzaron 27.000 kilos de bombas para matar a un solo hombre». 

Baroud relacionó esto con el apoyo occidental: «Las bombas que lanzaron para matar a Nasrallah, y sobre Gaza a lo largo de 15 meses, fueron enviadas por la administración Biden… Aquí estamos. El genocidio está comenzando de nuevo en Gaza. Y esta vez, es financiado, sostenido, defendido y apoyado por la administración Trump». 

Waters cuestionó la fe en Washington y el mundo occidental. «Fingen que les importan los derechos humanos cuando sabemos que les importan un bledo. Porque sus acciones hablan más que sus palabras».

«Cuando nosotros —o quienes representaban a nuestros países en ese momento— firmamos la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cruzamos los dedos. No lo dijimos en serio. Nunca. En ningún momento».

3. Movimientos de resistencia y solidaridad

Waters celebró la resistencia palestina y el movimiento de solidaridad global como actos de valentía. 

«Hay un sobreviviente del Holocausto en Londres. Tiene 87 años. Va todos los sábados a marchar por las calles, y acaba de ser arrestado por la policía nazi en Londres», dijo.

También mencionó a Mahmoud Khalil, el joven graduado de Columbia que fue recientemente detenido y amenazado con la deportación debido a su activismo pro-Palestina. 

Ahora intentan insinuar que estos movimientos son antisemitas. No lo son. No tienen nada que ver con el antisemitismo. Son antigenocidas. Defienden los derechos humanos, dijo Waters.

Waters también defendió el derecho a la resistencia del pueblo ocupado: «¿Qué? ¿Han sido ocupados, les han robado sus tierras desde 1948, y están ocupados, y no se les permite resistir la ocupación? ¿Tienen que ser llamados terroristas si se resisten a la ocupación terrorista de sus tierras por un pueblo invasor?»

4. Utilización de acusaciones de antisemitismo como arma de persecución

Waters también nos habló sobre sus luchas personales contra las difamaciones por supuesto antisemitismo, una táctica que considera sistémica. 

«Hace tres o cuatro años, cuando Polly Samson, casada con uno de mis excompañeros, hacía un tuitazo llamándome antisemita me dolió hasta lo más profundo de mi ser”, relató, señalando las barreras legales: «Decían: ‘No encontrarás un solo juez del Tribunal Superior de Londres que te defienda, así que olvídalo. Simplemente tienes que aceptarlo. No puedes usar la ley para defenderte de la acusación de antisemita’». 

Además, Waters dijo que está siendo demandado por el periodista británico John Ware, y lo desafió públicamente: «Si no te pones de pie y dices: ‘Condeno total y absolutamente el genocidio de Israel contra el pueblo palestino y su ocupación de toda la tierra en Cisjordania y Gaza desde 1967’, si no lo haces, estás apoyando el genocidio».

5. El papel del arte y los intelectuales en la liberación

El papel del arte en la resistencia fue otro tópico importante de la conversación y Waters instó a la acción:

«Me despierto cada mañana con la convicción absoluta de que tengo que hacer algo hoy. Y si llego al final del día y no he hecho nada, entonces… no duermo.» 

«La producción artística de Gaza se ha duplicado, triplicado desde el genocidio. Encuentran la manera. No necesitan estudios. No necesitan, ya sabes, instalaciones complejas para grabar. Lo hacen en TikTok, en Instagram, en las calles». Waters añadió: «Es extraordinario cómo han seguido trabajando en Gaza a pesar de todo esto».

6. Crítica del colonialismo y la política de asentamientos

Waters vinculó las acciones de Israel con un profundo legado colonial: «Estados Unidos es Israel. Ese Destino Manifiesto no es diferente del colonialismo de asentamiento con la Torá en la mano: ‘Dios me dice, ¿sabes?, que tenemos que matarlos porque son todos alimañas’». 

Citando a Malcolm X, dijo: «Creo en las palabras de Malcolm X, quien un día dijo en 1964: Dejen su religión en el armario cuando salgan a hacer el trabajo —el trabajo político— que tenemos que hacer para organizar nuestro mundo». 

Advirtió: «Esto es obviamente un anatema para los sionistas cristianos en los Estados Unidos, y también para el sector colonialista que defienden la política de asentamientos de la sociedad israelí».

7. Esperanza y llamado a la acción

Waters dijo que se despierta cada mañana con un profundo sentimiento de tristeza por lo que está sucediendo en Gaza.

Me despierto cada mañana y lloro, pero también cada día me despierto y pienso: «Dios mío, esto, esto… quizás podamos hacer algo», porque es tan obvio. Me he quitado la máscara. 

Instó a tomar medidas:

«Tenemos que hacer todo lo posible cada día para estar del lado de la justicia, del amor y la verdad contra el odio y la mentira… Podemos hacer todo lo posible, cada día, para estar del lado de la justicia.”