“Gran Bretaña: Los sindicatos piden el cierre de los jardines maternales” por Jedidajah Otte

Mientras en nuestro país tanto el gobierno como la oposición burguesa presionan por el retorno a clases presenciales, en el Reino Unido, donde las escuelas están cerradas y los docentes universitarios amenazan con huelgas en caso de verse obligados a volver a clases, los gremios reclaman además el cierre de los jardines maternales. En esta nota de Jedidajah Otte para The Guardian, hablan tres docentes británicos sobre la gravedad y la complejidad de la situación que enfrentan.

Por Jedidajah Otte para The Guardian/

Los sindicatos reclaman al gobierno que cierre los establecimientos educativos de la primera infancia en consonancia con las escuelas para proteger al personal y contener la propagación del coronavirus. El personal de las guarderías se siente abandonado y asustado de ir a trabajar. Algunos ayuntamientos, como Brighton & Hove, y Salford, han tomado la decisión de cerrar las guarderías administradas por el ayuntamiento. Tres maestras hablan de sus preocupaciones.

‘Los padres tienen miedo, pero si los niños no entran, algunos no se alimentan’:

Jan Stillaway, de 50 años, subdirectora de una guardería en Londres, está exasperada: “Estamos al filo de la navaja. Actualmente tengo siete miembros del personal con Covid. Varios miembros del personal están o estuvieron muy enfermos y han necesitado tratamiento hospitalario. Sus familias también han estado enfermas. Esta semana tuvimos que cerrar nuestros cursos de tercer y cuarto año para todos los niños debido a un caso entre el personal. Un padre dijo que estábamos aprovechando la pandemia.”

“Todos sabemos que no estamos seguros en el trabajo y todos lo aceptamos. Aunque los miembros del personal están asustados, también están comprometidos a brindar atención. Pero no con un riesgo ridículamente alto. En nuestra guardería tenemos 18 trabajadores, porque tenemos muchos niños con necesidades especiales. En ninguna otra circunstancia se permitiría reunirse con tanta gente “.

Stillaway teme que la decisión del gobierno de mantener las guarderías abiertas para todos los niños pueda afectar a algunos de los niños más vulnerables. “Nos vemos obligados a abrir nuestra guardería para todos, no solo para familias de trabajadores esenciales y niños vulnerables”, dijo.

“La mayoría de nuestras familias son BAME* o de origen desfavorecido. Hemos escrito a 120 padres y aproximadamente la mitad de ellos dijeron que se sienten tan asustados que no quieren venir. Pero el 40 % de nuestros niños reciben beneficios, y si no vienen, corren riesgo de no ser alimentados, ya que el gobierno no está dando vales de comida porque los jardines están abiertos. Es un ultraje moral “.

‘Tengo miedo de dar un beso de buenas noches a mis hijos’:

Louise, de 46 años, de Kent, es madre de cuatro hijos y directora asistente en una guardería con 70 niños.

“Me siento frustrada con el gobierno, que dice que las escuelas son vectores de la enfermedad, pero también que es seguro que más de 70 personas en mi guardería se mezclen en una habitación, diciendo que no hay riesgo”, dijo.

Louise tiene antecedentes de neumonía y bronquitis y está clasificada como críticamente vulnerable, pero todavía va a trabajar todos los días. “El gobierno ha dicho que el personal docente que es clínicamente vulnerable aún puede ir a trabajar”.

“Me preocupo a diario por el riesgo para mi propia salud de trabajar en estrecho contacto con tantos niños pequeños, sin mencionar a sus padres, que rara vez se distancian socialmente cuando dejan a sus hijos”.

“Tengo miedo de darles un beso de buenas noches a mis propios hijos por mi exposición al Covid y me preocupa que, debido a mi historial médico, me puedan hospitalizar si lo contraigo”.

‘Soy el único miembro del personal que no ha tenido Covid’:

Jessie**, de 31 años, que trabaja en una guardería adjunta a una escuela primaria en Wandsworth, al sur de Londres, está indignada por lo que considera una situación casi imposible para los proveedores de la primera infancia y algunas familias.

“Me siento completamente decepcionada por el gobierno y las autoridades locales”, dijo.

“El personal de la guardería está siendo utilizado por una decisión política y económica y me siento triste y enojada por eso. La orientación del gobierno en el primer encierro fue vaga e inconsistente y esta vez es igual. Aproximadamente el 90 % de nuestros niños asisten actualmente. En mi guardería ni siquiera se nos permite organizar burbujas, ya que las pautas dicen que los estándares de enseñanza descenderían: tenemos 40 niños juntos.”

“Se siente peligroso ir a trabajar y mezclar a 40 familias cuando todos los hospitales están en un punto de crisis. En la semana anterior a Navidad, tres miembros del personal de la guardería dieron positivo. Ahora soy el único miembro del personal que no ha tenido Covid. El gobierno repite que las guarderías son lugares seguros, pero no lo son, sin importar la frecuencia con la que lo diga “.

Jessie está particularmente preocupada por las pautas oficiales que establecen que los trabajadores de la guardería no deben usar PPE***. “La guía dice que usar máscaras puede tener un impacto negativo en los niños, es simplemente una locura. Afortunadamente, mi escuela nos permite usar el PPE que queramos.”

“Algunas familias están demasiado asustadas para enviar a sus hijos, y estos niños ahora no reciben nada, ya que no se nos permite enseñar en línea en paralelo con nuestras otras tareas. Todo esto podría haberse organizado, si hubiéramos tenido más tiempo. Pero el gobierno hizo el anuncio cuatro días antes de que volviéramos.”

“Obviamente, me encantaría enseñar a los niños de los trabajadores esenciales y a los niños vulnerables, como hicimos durante el primer encierro. Pero tener toda la clase de la guardería allí parece innecesariamente arriesgado. Realmente no puedo creerlo”.

Un portavoz del Departamento de Educación dijo: “Los establecimientos para la primera infancia siguen siendo entornos de bajo riesgo para los niños y el personal y no hay evidencia de que la nueva variante del coronavirus afecte de manera desproporcionada a los niños pequeños. Mantener abiertas las guarderías y las niñeras ayudará a los padres y brindará la atención y la educación esenciales para nuestros hijos más pequeños”.

* Sigla de ´´’Black, Asian and minority ethnic´

¨¨** No es su nombre real

*** ‘Personal Protective Equipment’

Romina Del Plá: “La movilización popular fue el factor clave para conquistar el aborto legal”

Secretaria General del poderoso Suteba La Matanza, Cuarta Firmante del proyecto de ley de Aborto Legal en 2018, y protagonista indiscutida de la lucha del movimiento de mujeres, Romina Del Plá debió dejar su banca, en cumplimiento de los acuerdo de rotación establecidos por las fuerzas que integran el Frente de Izquierda y los Trabajadores- Unidad, en vísperas de la histórica sesi´ón del 10 de diciembre, en que la Cámara de Diputados dio media sanción a la ley que finalmente aprobaría el Senado. Un resumen de su participación decisiva en el proceso de lucha por esta conquista democrática, y un balance de la actividad legislativa desde una perspectiva política en la que el Parlamento no es un medio para propulsar carreras personales sino una tribuna de lucha al servicio de la clase trabajadora y de la lucha por el socialismo.

Por Redacción/

Estación Finlandia: ¿Qué balance hacés de las luchas que condujeron a la aprobación del aborto legal?

Romina Del Plá: Creo que es una conquista del movimiento de lucha de las mujeres y diversidades, y también de la izquierda, la conquista de una reivindicación por la que se lucha decididamente en el país desde hace 35 años, pero que se ha reforzado por el salto que dio el movimiento de mujeres a partir del “Ni una menos” de 2015,  que sacó a la luz los casos de femicidios, las muertes por abortos clandetinos, el incumplimiento en la aplicación de las causales legales de aborto en muchas provincias obligando a muchas niñas a maternar, que fueron abriendo paso a la masificación del reclamo por el aborto legal. Y todo eso hizo eclosión en febrero del 2018 con el pañuelazo y todo el proceso que después dio lugar a la media sanción en diputados. Aquella frustración que involucraría a todos los bloques politicos, que en el Senado sostuvieron sus pactos con las Iglesias, permitió sacar diversas conclusiones. Y es claro que el gobierno de Alberto Fernández, que intentó con la excusa de la pandemia evitar el tratamiento del tema, se vio obligado a enviarlo al Congreso cuando a partir de la segunda mitad del año empezó a retomarse el proceso movilizador, y el tema empezó incluso a hacer crisis dentro del FDT, como dice en un articulo mi compañera Vanina Biasi “…al borde de la paciencia del movimiento de la Marea Verde”. Hasta ese momento, desde el bloque del FIT- U habíamos reclamado en completa soledad el tratamiento del tema, y nos encontrábamos con una negativa rotunda desde el oficialismo a tratar el asunto. Es claro que fue la movilización popular el factor determinante, que obligó a que se pongan a juntar los votos en el Senado y a que finalmente se pudiera inflingir esta derrota a las Iglesias, a los sectores clericales y al oscurantismo.

EF: ¿Cuáles son a partir de acá las principales reivindicaciones del movimiento de mujeres?

RDP: Primero hay que decir que esto representa una victoria de conjunto para la clase trabajadora, porque es claro que el tema de la dominación del cuerpo, de la imposición de la maternidad, son elementos claros de disciplinamiento de la mujer trabajadora. Puntualmente, en lo que hace a la aplicación del derecho al aborto, va a haber que luchar por su aplicación efectiva, porque han dejado trabas como la objeción individual e institucional. Pero también tenemos el problema de la aplicación de la Educación Sexual Laica y Científica, que viene siendo frenada desde los gobiernos provinciales de todo signo, cómplices de las iglesias. Y todo esto lleva a la conclusión  de la necesidad de luchar por la definitiva separación de las Iglesias y el estado. Es una conclusión que empieza a masificarse en el movimiento de lucha de mujeres y diversidades, cada vez se comprende mejor que de la mano de las iglesias lo único que tenemos es más disciplinamiento y más dominación. Está clarísimo que la campaña contra los derechos de las mujeres, contra las niñas y las diversidades, las barbaridades y los ataques que los sectores clericales más reaccionarios de todas las iglesias han lanzado históricamente y especialmente en ocasión del tratamiento de la ley, se apoya en los recursos y los subsidios estatales que reciben en nombre de la asistencia social y que usan para financiar sus usinas oscurantistas.

EF: Tu organización, PDT- PO, plantea el problema de la lucha por los derechos de la mujer desde una perspectiva clasista: ¿Podés explicarnos ese modo de abordar el problema?

RDP: A medida que las patronales refuerzan la idea de la “transversalidad” policlasista, nosotros más reforzamos la idea del carácter de clase de esta lucha. Y lo hemos hecho dando batalla en las barriadas obreras, en los barrios marginales, en que el Polo Obrero libra una lucha cuerpo a cuerpo contra la influencia reaccionaria de las iglesias. La gigantesca columna del Polo Obrero el 29 fue una respuesta palmaria a los argumentos de las iglesias y de los curas mal llamados villeros, que afirman que el aborto no es un reclamo de las mujeres pobres: Las mujeres pobres reclaman tanto el derecho a la maternidad como el derecho al aborto, porque son las que más sufren las  mutilaciones, los daños irreparables y las muertes que provoca el aborto clandestino.

EF: ¿Cómo atravesaron la docencia y el sistema educativo este año de pandemia? ¿Cómo juzgás la respuesta del gobierno a este problema en el terreno educativo? ¿Y qué opinás de la intervención de los sindicatos docentes?

RDP: La pandemia profundizó la crisis educativa, el cuadro de vaciamiento del que son responsables los distintos gobiernos que se suceden desde hace décadas, y que se expresa en materia presupuestaria, edilicia, salarial. La cuarentena no hizo más que marcar a fuego la desigualdad que atraviesa al sistema. Quedó en claro que la continuidad educativa quedó reservada a la educación privada de alto nivel. Para la educación pública, o incluso para las escuelas privadas a las que acceden algunos sectores de trabajadores, el estado no garantizó ni conectividad gratuita ni el acceso a dispositivos, y fueron las familias y los docentes los que cargaron sobre sus espaldas y sus bolsillos la continuidad educativa, además de garantizar la asistencia alimentaria. La verdad es que el grueso de la relación docentes- alumnos se ha dado a través del whatsapp, porque el gobierno evitó todo el año tocar las superganancias de las empresas de telecomunicaciones. Y encima, a pesar del enorme esfuerzo que hizo la docencia y de la sobrecarga laboral no pagada que representó ese esfuerzo, los gobiernos provinciales en todo el país y por supuesto en Buenos Aires aprovecharon para avanzar fuertemente en la precarización del trabajo docente, demorando a propósito los nombramientos o creando programas como el Piedas o los ATR en lugar de nombrar estatutariamente. Y de cara al año próximo están planteando garantizar la presencialidad si o si, pero sin ninguna garantía edilicia, ni sanitaria, ni laboral. Y con escuelas que en muchísimos casos no podrían funcionar ni siquiera en condiciones de normalidad sanitaria. Las direcciones sindicales burocráticas de CTERA, del Suteba, de los demás gremios nacionales y provinciales, han sido completamente cómplices de todo esto, sin dudas, saludando e incluso haciendo apología de cada mecanismo de flexibilización laboral que han impuesto los gobiernos, en lugar de defender el estatuto, el salario y las condiciones laborales.

EF: ¿Y cómo respondieron desde los sectores combativos del gremio?

RDP: Somo los únicos que hemos enfrentado esa política flexibilizadora. En provincia de Buenos Airezs realizamos varios Plenarios Provinciales de Delegados que resolvieron planes de lucha, apagones virtuales y, a partir de la apertura de las condiciones sanitarias, varias movilizaciones. Lo hemos hecho sin el apoyo de ningún apoyo de los gremios dirigidos por la burocracia. Y con cierto éxito te diría, porque por ejemplo en Buenos Aires, los actos públicos de designación de docentes, que Kicillof mandó a interrumpir aprovechando la suspensión de clases, se retomaron de manera virtual a mitad de año como respuesta a medidas de lucha que llevamos adelante desde las seccionales Multicolor. Y lo mismo se puede decir del Piedas. La celeste lo único que hizo en la pandemia fue callarse la boca, y cuando el gobierno se veía obligado a tirar alguna miguita, aplaudir rabiosamente para embellecerla.

EF: La Matanza es un distrito mayoritariamente obrero, marcado por la pobreza y la marginalidad: ¿Cómo golpeó allí la pandemia? ¿Cómo se defendió su población trabajadora del ajuste que se descargó durante la cuarentena?

RDP: Con la pandemia la miseria y la desocupación se multiplicaron exponencialmente. Por eso, la primera batalla fue por los alimentos, y allí las organizaciones piqueteras fueron decisivas, porque mientras el gobierno hablaba de la “cuarentena en el barrio” sin garantizar nada, desde el Polo Obrero y el Frente de Lucha Piquetero se denunciaba la imposibilidad de afrontar el aislamiento sin salario, sin ingresos, sin alimentos. Por eso hubo que poner en práctica varios planes de lucha para poder arrancarle al gobierno la asistencia en los niveles que corrspondían a los comedores, arrancar un subsidio masivo como el IFE, aunque el reclamo era un subsidio de $ 30 mil y no un IFE de $ 5 mil como terminó ocurriendo. Así que ha sido clave la lucha del Polo Obrero y de las organizaciones piqueteras que, en lugar de convertirse en instrumentos de contención social, han sido el vehículo de los reclamos de la población trabajadora desocupada.

EF: La pandemia hizo explotar también el problema de la vivienda popular. Guernica fue la máxima expresión de un proceso de tomas de tierras que también se dio en La Matanza…

RDP: Claro, la pandemia sacó a la luz ese tema y lo puso en primer plano. Nosotros acompañamos muy fuertemente las ocupaciones de La Matanza, como la del Kilómetro 32 o la de Los Ceibos, y también participamos con toda nuestra solidaridad en la toma de Guernica, que se convirtió en el símbolo, con ese desalojo brutal al mando de Sergio Berni, que demostró que el gobierno no quiere dar respuesta a ese problema porque privilegia sus vínculos con el negocio inmobiliario. Nosotros en nuestro proyecto de Ley de Impuesto a las Grandes Rentas y Fortunas preveíamos un plan para la construcción de 100 mil viviendas populares al año…

EF: La abstención del FIT en ese proyecto de ley causó grandes polémicas: ¿Por qué se abstuvieron?

RDP: Muy sencillo: Primero porque defendimos nuestro proyecto, que era un proyecto en serio, que gravaba la propiedad personal, empresaria, terrateniente y de viviendas ociosas, y no cómo el que aprobaron, que sólo grava a las propiedades personales. Nosotros presentamos el proyecto en abril, mientras que el gobierno tuvo cajoneado el suyo y lo sacó a la luz recién cuando tuvo que afrontar las críticas internas por la represión en Guernica. Preveíamos recaudar U$S 20 mil millones, en lugar de los U$S 2 mil del proyecto oficial, que representan menos de lo que se pagó de deuda durante este año y mucho menos de lo que se va a destinar al pago de la deuda a los bonistas y al FMI en los próximos años. Pero, además, el 45 % de lo recaudado va a la financiación del Plan Gas, de los subsidios al fracking, a Paolo Rocca, Bulgheroni y a Mindlin, a los que les cobran el impuesto, si es que se lo cobran, por una ventanilla, y se lo devuelven por la otra. O a subsidios a las Pymes, a las que han subsidiado durante todo el año, en lugar de ir directamene a los trabajadores. Es un completo engaño, y a diferencia de los diputados de la burguesía, nosotros defendemos principios.

EF: ¿Cómo evaluás la evolución de la Pandemia y la politización del tema de las vacunas? ¿Creés que con la vacunación alcanza?

RDP: El gobierno no tomó la medida más elemental que había que tomar a la hora de enfrentar la Pandemia, que era la de centralizar el sistema de saliud público y privado, no garantizó ni garantiza testeos masivos para aislar los casos,  no ha habido un seguimiento de los casos. Gran parte de este rebrote de la enfermedad tiene que ver con haber mantenido en manos privadas gran parte del sistema de salud, para no afectar el negocio de la salud privada, que justamente prosperó en pandemia. Así es inevitable que no se pueda realizar un seguimiento centralizado y racional. Y el tema de la vacuna muestra claramente el carácter mercantil del asunto: Hay una batalla feroz por llegar a la vacuna, en la que importa más la velocidad que la efectividad y la protección de las personas. EEUU y Europa ya se han reservado dosis para 5 veces su población total, dejando al resto a la retaguardia. Y a pesar de que en Argentina se votó la ley que da todas las garantías a los laboratorios privados, sin tener que hacerse cargo de las consecuencias, aceptando que los litigios se realicen en tribunales extranjeros, aun así, el enorme negocio genera crisis con el propio gobierno de los Fernández, en la medida en que los laboratorios prefieren guardarse las vacunas. Por eso está claro que el proceso de vacunación se va a demorar más de lo que dice el gobierno. Pero además, con la vacuna no alcanza, y hay que tomar medidas que van contramano de la dirección que ha tomado el gobierno, que ha resuelto una apertura indiscriminada de la actividad económica a costa de la salud de la población, una apertura que empezó mucho antes de que se disponga el paso al Distanciamiento Social.

EF: Otro plano en el que la pandemia parece haber agravado las cosas es el del gatillo fácil y de la violencia represiva del estado…

RDP: Sin dudas. El caso de Facundo es el más emblemático, pero ha habido más de 100 muertos a manos de las fuerzas de seguridad en Pandemia. En La Matanza tenés los casos de Lucas Verón y de Alejandro Espíndola. Y así decenas de casos en los que hemos usado las bancas como una gran tribuna de agitación contra la represión y el gatillo fácil. Del mismo modo que lo hicimos cuando fue la desaparición de Santiago o la masacre de Monte bajo el macrismo. Y el prototipo de esta política represiva es el gobierno de Kicillof, con Berni a la cabeza. Por eso hay que luchar por la disolución de la bonaerense y por el Fuera Berni. Ese reclamo está más vigente que nunca porque, además, ese personaje se ha reforzado luego de la rebelión policial a la que se terminaron sometiendo el gobierno nacional y el provincial.

EF: En el terreno laboral muchos sostienen que bajo la pandemia se produjo una flexibilización laboral “de hecho”: ¿Qué opinás de esa interpretación?

RDP: Durante el gobierno macrista los reclamos del FMI y de las patronales giraban alrededor de la reforma laboral y la reforma previsional. La previsional ha tenido una nueva vuelta de tuerca, con la votación “en espejo” con el aborto legal de la nueva f´órmula jubilatoria. La reforma laboral, en cambio, no aparece como reclamo central de las patronales porque todo un sector de la burguesía y sus voceros periodísticos consideran que, como no se cansa de repetir por ejemplo Carlos Pagni, “se ha dado de hecho”. Este año todos los sectores laborales han sido precarizados, se ha despedido masivamente a pesar del decreto antidespidos, que el propio gobierno se encargó de no aplicar, y se han rebajado los salarios con el acuerdo CGT- UIA, bendecido por Alberto.

EF: ¿Cómo juzgan desde el Plenario Sindical Combativo la intervención de las centrales sindicales?

RDP: Han sido absolutamente cómplices. Los únicos sectores que pusieron límites a la ofensiva fueron los que están en manos de direcciones clasistas y combativas, como el caso del SUTNA, que frenó los despidos y las rebajas salariales con luchas muy duras, e impuso un protocolo sanitario completamente estricto que las patronales tuvieron que aceptar y respetar contra su voluntad. E incluso, lograron arrancar una partitaria por encima de la inflación. El Plenario del Sindicalismo Combativo ha desarrollado varias medidas de lucha en protesta contra el ataque a las conquistas obreras y a los salarios, que se coronaron con la masiva marcha que, a instancias del SUTNA, se realizó en Plaza del Congreso contra el nuevo saqueo jubilatorio, el 18 de diciembre. Es decir: No es que no haya habido luchas, las hubo pero sólo allí donde las bases se movilizaron a pesar de las direcciones o dónde tienen peso los sectores sindicales combativos. Por ejemplo, además del SUTNA, los metalúrgicos de Gri Calviño, los textiles, cuya lucha continúa, el Parque de la Costa, Bed Time, La Nirva, la docencia y la docencia universitaria, y tantas otras, en un año que se cierra con el triunfo de la huelga aceitera. O sea que estamos lejos de que no haya habido un reacción, lo que pasa es que ha sido sobre la base del esfuerzo de los sectores no alineados con la burocracia, e incluso con la burocracia haciendo todo lo posible por enterrarlos. Recordemos la enorme lucha de Algodonera Avellaneda, del Grupo Vicentín, que se inició durante el propio proceso de impulso a la “expropiación” por parte del gobierno de los Fernández, que después terminó reculando, y que fue atacada por la burcocracia para desmontarla. Por eso más que nunca, es imprescindible el reagrupamiento clasista, y en nuestra caso, desde la Coordinadora Sindical Clasista, planteamos que el PSC debe ser puesto al servicio de la batalla por un plan de lucha con un paro nacional, y de la recuperación de los sindicatos.

EF: ¿Cuál es la posición del FIT respecto a la reciente reforma jubilatoria?

RDP: Así como combatimos la reforma del macrismo, y seguimos reclamando el desprocesamiento de nuestros compañeros César Arakaki, Daniel Ruiz y Sebastián Romero, perseguidos por dar esa lucha en defensa de nuestros jubilados, combatimos la que lleva hoy adelante el gobierno de Alberto y Cristina. Así como Macri les robó dos trimestres a los jubilados, los Fernández suspendieron la aplicación de la movilidad macrista justo cuando el descontrol de la inflación podía resultar en un aumento jubilatorio. Macri impuso una fórmula en la que pesaba la inflación porque creía que la iba a reducir y, con eso, iba a bajar las jubilaciones como exige el FMI. Ahora los Fernández se han ahorrado suspendiendo la movilidad $ 137 mil millones: ¡Mil millones de dólares que no le pagaron a los jubilados! Ahora la nueva fórmula combina la evolución de los salarios y la de la recaudación, en medio de una pandemia y una recesión tremenda, cuya consecuencia va a ser una rebaja jubilatoria. Además, en caso de que la fórmula arrojara un índice favorable a los jubilados por encima de la inflación, pone un techo del 3 % del aumento de la recaudación anual. Por eso nos opusimos y planteamos un dictámen propio.

EF: ¿Y que plantea el dictamen del FIT?

RDP: Mirá, lo fundamental es que la política que el FMI le impone a los sucesivos gobiernos apunta a reemplazar las jubilaciones atadas a los salarios por una asignación a la vejez, una suma que rompe con el concepto de la jubilación cómo lo que es: Un salario diferido. Nosotros seguimos planteando el 82 % móvil, que se puede pagar si se devuelven los recursos que los gobiernos saquearon de las cajas, se reponen los niveles de aportes patronales que el menemismo rebajó y nunca fueron repuestos, se termina con todas las exenciones a los aportes patronales que crecieron más que nunca bajo la pandemia, y con el trabajo en negro y los pagos salariales no remunerativos que son otro mecanismo de saqueo de las cajas.

EF: Fuiste diputada nacional hasta el día anterior a la sesión que dio media sanción del proyecto de aborto legal, fuiste la Cuarta Firmante del proyecto de 2018, tuviste un protagonismo decisivo en esta lucha del movimiento de mujeres: ¿Qué sentiste al no poder participar de esa sesión histórica?

RDP: Bueno justo me tocó rotar la banca, según los acuerdos que tenemos en el FIT, el 10 de diciembre, pero el 9 pude participar de la Comisión, firmar el dictámen y defender nuestra posición. Para nosotros las bancas no son escalones de una carrera personal, sino puestos de lucha. Creo que estos años de nuestra participación como Partido Obrero en el FIT han sido años de una intensa agitación revolucionaria, con momentos destacados como la lucha por el decreto antidespidos, contra el dietazo y contra el saqueo jubilatorio bajo el macrismo, la lucha por pago de los bonos a los ex trabajadores de YPF durante el kirchnerismo, y por supuesto nuestra intervención en la lucha por el aborto legal. Pero tanto Néstor Pitrola, como Soledad Sosa o Pablo López, y luego yo, actuamos al servicio de la política que se resuelve colectivamente en nuestro partido y en el FIT, y nos ha tocado atravesar batallas sistemáticas contra los bloques patronales del kirchnerismo, del macrismo y ahora del FDT con los Fernández. Creo que hemos cumplido con nuestro compromiso como partido y como militantes, de poner las bancas al servicio de las luchas de la clase trabajadora, y de la agitación y la propaganda por lo que consideramos la única salida capaz de resolver los gravísimos problemas que afronta la humanidad: El gobierno de los trabajadores en la perspectiva de la construcción de la sociedad socialista.

“A la clase trabajadora cubana” por Blog Comunistas de Cuba

Reproducimos el mensaje de Año Nuevo redactado por el Comité Editorial del Blog Comunistas de Cuba ante las recientes medidas que eliminan que han provocado un drástico ajuste en las condiciones de vida de la clase trabajadora, y que anticipan el curso económico restaurador adoptado por el gobierno de Miguel Díaz- Canel.

Por Comunistas Blogspot de Cuba/

La crisis vivida en Cuba durante el recién concluido 2020 solo es el prólogo a una situación única en nuestro país. El giro económico calculado hasta el detalle por nuestros dirigentes –pero con no pocas consecuencias que escaparán a toda predicción- provocará un escenario en el cual la clase trabajadora cubana será la primera y gran afectada.

Los primeros meses de 2021 tendrán un carácter decisivo para el futuro inmediato y mediato de Cuba. Las reacciones de la sociedad ante una realidad por completo diferente es algo a lo cual, quien se asuma comunista, debe estar atento. 

Recordémoslo otra vez: este año asistiremos a la aplicación de un plan económico nunca visto en el periodo que transcurre desde 1959 hasta la actualidad. Este programa de Gobierno -el cual inició el 1ro. de enero, justo cuando se conmemoraba el 62 aniversario del triunfo de la Revolución- se apoya en cuatro factores fundamentales:

1. Recortes drásticos de subvenciones

2. Alza de precios

3. Devaluación de la moneda

4. Fortalecimiento y expansión del sector privado de la economía, mediante el apoyo directo del Estado

Este último punto hace que las tres primeras medidas impacten con más fuerza en la sociedad cubana. Contrario al choque que vivirá la clase trabajadora, el sector privado es el primer beneficiado con el recorte drástico de las subvenciones. Al reducirse las políticas públicas, parte de los recursos que se destinaban a estas serán colocados a disposición del sector privado.

Ejemplo de ello es la paulatina supresión de la canasta familiar que el Estado entregaba a precios subsidiados a la población. Al desaparecer esta ayuda, un grupo considerable de los productos que la conformaban podrán ser destinados al mercado mayorista estatal, creado para exclusivamente abastecer los negocios de la burguesía. A su vez, el sector privado podrá emerger y expandirse en los espacios de donde la economía estatal se va retirando cada vez más.

Sumado a ello, el sector estatal eleva los precios estimulando que también lo hagan los negocios de la burguesía, o, incluso, estableciendo un alza de precios para el sector privado, muchas veces los cuales ni siquiera el mismo propietario los había pensado. Esto se llama acumulación de la riqueza, sin la cual no puede existir el capitalismo. Por tanto, si el Estado pretende estimular la expansión del sector privado a escalas nunca vistas antes, tiene que estimular también la acumulación de capital. 

El Gobierno, al querer que el sector privado se extienda, crea condiciones propicias para ello; las cuales termina pagando la clase trabajadora.

Quienes creyeron que una gran expansión del sector privado de la economía se podía llevar a cabo sin realizar recortes en las políticas sociales, pecaban de ingenuidad, extremo optimismo o doble discurso.

Pero en esta crisis hay un grupo olvidado: la clase trabajadora contratada en el sector privado. Alrededor de dos millones de trabajadores y trabajadoras que no recibieron el préstamo de los mil pesos ofrecido por el Gobierno para enfrentar el mes de enero. Ante el alza de precios, quedan a expensas del libre mercado y la bondad de sus patrones. Por demás, vivieron así el momento más crudo de la cuarentena. No tuvieron salarios que le mantuvieran mientras la sociedad estaba paralizada. A ellos se les suma el sector autoempleado: el verdadero trabajador por cuenta propia. Vivirán el choque económico sin más ayuda que sus propias manos ni compensación de lo que produzcan. Si su frágil negocio quiebra, habrá quebrado su vida. Con el crecimiento de la empresa privada, tal cual sucedió en los inicios del capitalismo, los negocios del trabajador autoempleado irán desapareciendo. 

De últimos, están quienes por un motivo u otro no trabajan –y no son ladrones-: familias compuestas por amas de casa e hijos estudiantes que han subsistido siempre de la economía informal o limitadas ayudas familiares. Ancianos que viven solos. Personas que no encuentran trabajo. En la capital, aunque carecemos de estadísticas, la mendicidad y ancianos o enajenados mentales durmiendo en la calle aumenta a ojos vistas ¿qué harán por estos días todas ellas y ellos mientras logran emplearse, recibir una subvención demorada por las trabas burocráticas, impedidas por su salud mental o una jubilación por la cual tendrán que esperar hasta febrero? ¿Qué podrá hacer después un estudiante habanero que su madre recibe un sueldo mínimo ante un transporte que aumentó de 40 centavos a 2 pesos, o sea que aumentó cinco veces? 

Los recortes ya se sienten. Los comedores para familias desvalidas donde cada almuerzo costaba 2 pesos (alrededor de 10 centavos dólar), ahora pasa a 26 pesos diarios (un aproximado de un dólar y 10 centavos). 

Al mismo tiempo, los elevados precios de la corriente eléctrica -los cuales disminuyeron tras la presión ciudadana-  demuestran que los decisores quieren aplicar el más estricto de los recortes. 

Estas medidas, que atentan contra los beneficios de la clase trabajadora: ¿pueden considerarse socialistas? No: este paquete económico no corresponde al Socialismo. El Che lo decía bien claro en su discurso de Argel pronunciado en 1965. Se llega al socialismo cuando se eliminó todo tipo de explotación de una persona sobre otra. Se está construyendo el socialismo cuando se trabaja en suprimir esa explotación, pero aún subsiste. Cuando se retrocede, ni siquiera se puede hablar de construcción del socialismo.

Las subvenciones y gratuidades que deben desaparecer no son los de las grandes mayorías, sino los privilegios de la burocracia y el alto mando militar.

La solución no está en liberar las fuerzas productivas, sino en socializar las fuerzas productivas.  

Una de las consignas más socorridas para darle cierto amparo de economía política marxista a las nuevas medidas económicas, es repetir que las fuerzas productivas se liberarán de toda traba.  

Recordemos que liberar las fuerzas productivas implica liberar la materia prima, los medios de producción y la fuerza de trabajo –esta última, la cual no existe sola, sino que son las capacidades físicas e intelectuales de una persona-. Debido a esto, es muy probable que el próximo paso que dará el Gobierno será aplicar una política de despidos en el sector estatal. Ello se hará  con la finalidad de que los negocios de la burguesía tengan desempleados para contratar. La pequeña, mediana y gran empresa privada cubana no puede crecer como se tiene previsto echando mano, únicamente, del sector de la clase trabajadora que ya está contratada por la floreciente, pero aún controlada burguesía.

Despedir masivamente es otra de las formas más directas que tiene el Gobierno para estimular el crecimiento de la burguesía. La segunda variante sería esperar a una voluntaria migración del sector estatal al privado. Algo lejos de suceder, pues el alza salarial ha hecho que 29 mil hayan ido a solicitar trabajo en el sector estatal. 

 Alertamos de esto a la clase trabajadora cubana para que, si se llegara a aplicar un plan de despidos, ella ya se encuentre organizada ante esa decisión y luche por sus derechos. 

A su vez, como hemos visto, en ninguna de estas disposiciones la clase trabajadora tuvo decisión alguna. El grueso del paquete económico se instrumentó mientras el país se encontraba paralizado por la Covid-19, de modo que, las mencionadas resoluciones no se pudieron discutir en las asambleas sindicales de trabajadores, aulas universitarias, comités de base de la Unión de Jóvenes Comunistas, ni en los núcleos del Partido Comunista. 

Contrario a lo que muchos creen, estas reuniones surten un importante efecto en las decisiones del Gobierno. Ante un gran giro en el rumbo del país, siempre se ha consultado a la clase trabajadora mediante estas vías y sus opiniones han modificado las decisiones de la dirigencia. 

Argumentar que las nuevas medidas económicas ya fueron aprobadas con anterioridad en los debates de los Lineamientos de la Revolución cubana (2011) y la Constitución de la República (2018) no es algo cierto. La misma dirección del país ha declarado que estas decisiones -si bien son resultado de los documentos anteriores- tienen un “método innovador”. Por si fuera poco, en esta ocasión, el grueso de las medidas solo fueron informadas a la Asamblea Nacional. El Poder Ejecutivo decidió la aplicación de este plan económico por sí solo.  

Democracia socialista vs. censura

A su vez, el escenario descrito ocurre bajo la expansión de la censura; la cual solo propicia mayor tensión entre importantes sectores de la sociedad cubana y el Gobierno. La cendura, lejos de garantizar el poder del estado lo deslegitima, a la vez que consolida el discurso contrarrevolucionario, el cual hábilmente se ha presentado en hechos recientes como abanderado de los reclamos de artistas e intelectuales

El Estado tiene que acabar de asumir la existencia de una sociedad civil con la cual no había contado. Esta crece, se consolida y es cada vez más plural. Como ejemplo de ello está Comunistas. Somos parte de esta diversa sociedad civil, pero, ni de lejos, la mayoría de la sociedad civil cubana está conformada por colectivos marxistas. 

Los grupos derechistas que se autoproclaman defensores de la libertad insisten en fomentar la idea de que el Estado es el gran enemigo de la sociedad civil. Solo la construcción dialógica del Gobierno con la sociedad civil será lo que detendrá que la derecha monopolice los reclamos de la comunidad LGTBIQ+, ecologistas, animalistas, artistas, intelectuales, revistas digitales, blogs y blogueros independientes, junto a otras más diversos reclamos que se organizan y afloran en nuestra cotidianidad. Un Estado que desconoce y desarrolla políticas hostiles hacia importantes sectores de la sociedad civil hace que estos se radicalicen en su contra. 

Por demás, mientras más crezca el sector privado de la economía, esa nueva sociedad civil crecerá más, pues la burguesía es por ella misma sociedad civil. 

Sumando a ello, hay un importante sector con el cual el Gobierno quiere peligrosamente simplificar sus relaciones. Las iglesias cristianas conservadoras que se oponen al matrimonio igualitario traen consigo un fuerte discurso de derecha, con vínculos directos a la derecha de Estados Unidos, retardatario y fanático.    

El mensaje de estas iglesias puede dividir y polarizar a la sociedad cubana. Obviar este problema, o darle apoyo al fanatismo religioso con los medios de expresión estatales, erradamente para evitar molestias, es un error que costará caro. Realizar el referendo por el matrimonio igualitario es darle a estas instituciones -unidas en un frente conservador el cual semeja un partido político- la posibilidad de esparcir por toda Cuba su discurso fanático. Si en el referendo esta coalición conservadora gana, será la primera gran derrota del Estado frente a una oposición organizada y legalizada. Es imprevisible qué puede suceder si triunfa el NO al matrimonio igualitario, aún más en un país en crisis, con la sociedad sometida a medidas extenuantes las cuales afectan a las grandes mayorías.

Si el Estado no aprende a gobernar, convivir y dialogar con la nueva sociedad civil constituida después del renacimiento de la burguesía en Cuba, las autoridades vivirán un espiral de conflictos los cuales se le pueden ir de control. La dirigencia del país con sus medidas económicas promovió la conciliación de clases: le toca ahora asumir el diálogo con los nuevos sectores emergentes. 

El pluripartidismo no es ni será la clave para la ampliación de la democracia socialista en Cuba, ni siquiera la constitución de nuevos partidos marxistas. La consolidación y expansión de la democracia socialista pasa por la aceptación de la nueva sociedad civil por parte del Estado. En ese proceso de reconocimiento mutuo está, inherentemente, la supresión de la censura.

El impacto en Cuba de la crisis mundial del capitalismo

Otro de los factores que impactan más negativamente en el actual escenario es el carácter global de la crisis. Si en 1991 Cuba perdió el 85% de sus socios comerciales, hoy las economías del 100% de sus socios comerciales viven un momento crítico. 

La victoria electoral de Joe Biden aliviará las sanciones contra nuestro país y es muy probable incluso que retome con Cuba la política exterior de Barack Obama; época en la cual el actual mandatario electo ocupó la vicepresidencia de Estados Unidos. Sin embargo, cabe la posibilidad de que estos pasos no sean de carácter inmediato. A su vez, la reactivación de las relaciones diplomáticas y comerciales –impostergables- con esta potencia imperialista traerá consigo un fuerte y negativo impacto político y cultural en la sociedad cubana. El escenario, ya difícil de por sí, se complejizará aún más. 

Como marxistas, debemos hacer nuestros análisis desde la realidad y no desde las consignas. Solo así podremos entender que una Revolución socialista mundial está muy lejos de suceder y cada vez se demuestra más que el socialismo en un solo país, perece. La fragmentación de las fuerzas revolucionarias dificulta en extremo la lucha de la clase trabajadora en el derrocamiento del sistema capitalista global. Nos demoraremos en vivir una crisis del capitalismo tan aguda como la que estamos presenciando hoy. Perder esta oportunidad implicará un fuerte retroceso político en la batalla por la emancipación de la clase trabajadora.

Aunque el 10 de enero de 2020 se constituyó el Comité Editorial de Comunistas, la aparición del blog se consumó -tras meses de inercia- el 10 de junio pasado. Lo que aceleró el paso a publicar fue la necesidad de participación y expresión que sentíamos ante la crisis vivida en el año que recién concluye. Entendimos además que se necesitaba un discurso marxista, libre de convencionalismos, contrario al que ha quedado comprometido con la oficialidad y la conciliación de clases.  

Los acontecimientos han sido mayores de lo esperado. No solo -como teníamos previsto- la economía se desplomó, sino que vivimos una inesperada crisis política en el pasado noviembre y un giro económico por parte del Gobierno mucho más fuerte, y antes del tiempo que estimamos. 

Cuba vive su más grave crisis económica en 30 años. En este escenario, nuestra principal meta es transmitir un análisis marxista sobre la situación cubana y mundial, para que este sirva a la clase trabajadora como un instrumento político. 

Estamos convencidos que las herramientas teóricas e ideológicas de los marxismos revolucionarios y el ejemplo comunista de nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, son los mejores instrumentos políticos con los cuales la clase trabajadora cubana podrá enfrentar el grave escenario del 2021.

¡Viva la clase trabajadora cubana!

¡No a ningún tipo de restauración capitalista!

¡Hacia el Comunismo!

Firmado en algún lugar de Cuba por la mayoría del Comité Editorial de Comunistas, el 10 de enero de 2021, primer aniversario de su constitución. 

Año del 60 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución cubana y de la derrota del imperialismo yanqui en Playa Girón.  

comunistas

Eugenio Semino: “La nueva fórmula de movilidad se hizo para mostrar al FMI ”

Mientras en Senadores se discutirá la aprobación final de la Ley de Aborto Legal, este martes la Cámara de Diputados de la Nación decidirá si aprueba la nueva fórmula de movilidad previsional que el Gobierno nacional impulsa para actualizar los haberes jubilatorios, pensiones y asignaciones familiares a partir de marzo de 2021. La fórmula, que vendría a reemplazar la impuesta por la gestión macrista en 2017 – dejó de aplicarse en el primer semestre de este año, justo cuando iba a significar un aumento para los jubilados -, eliminaría del cálculo el 70 por ciento anclado a la inflación para reemplazarlo por un 50 por ciento establecido por la recaudación de ANSES. El resto de la fórmula, ocupado por la variación salarial, aumentaría del 30 al 50 por ciento y el Gobierno argumenta que así el cálculo ganará “sustentabilidad”.

Eugenio Semino, abogado y defensor de la Tercera Edad, participó este año en la Comisión Bicameral de Movilidad Previsional del Congreso que tuvo a su cargo la confección de la nueva fórmula. Sin embargo, Semino asegura que “los cinco meses de trabajo de la comisión se terminaron una noche de martes, llegó la información de Presidencia para que dejen en blanco porque iba a haber una noticia de seguridad social y ahí apareció el proyecto terminado, para mostrárselo al Fondo al día siguiente”. En diálogo con Estación Finlandia, el defensor de la Tercera Edad explica por qué la fórmula no recompondrá los haberes en un contexto de tres años consecutivos de pérdida frente a la inflación.

Por Redacción/

Estación Finlandia: Desde el Gobierno aseguran que la fórmula que proponen no es de ajuste, que aunque se quite el anclaje a la inflación va a ser “sustentable” en el mediano plazo por estar atada al salario ¿cuál es su opinión?

Eugenio Semino: Creo que eso es partir de una hipótesis de conveniencia, para demostrar algo que solo se supone… cuando Cavallo privatizó el sistema y éramos diez los que nos oponíamos, el tipo te decía usted va a tener su cuenta, la va a tener controlada y va a hacer dólares. Cuando te hacían la demostración era perfecta, iba a haber inflación cero porque iba a haber convertibilidad para toda la vida, la cuenta te salía, decías “voy a tener veinte mil dólares en mi caja”. Después claramente esto no se verificó en la realidad. Ahora, cuando se anunció la nueva fórmula, el ministro de Trabajo Moroni dijo correctamente que la variación salarial está bien porque el beneficio jubilatorio es un salario diferido, estamos de acuerdo, reajustemos por salario, pero estamos en Argentina y tenemos otro componente que se llama inflación. Por más política económica consecuente que tengas, lograrás bajar dos o tres puntos por año, pero en un contexto en el que tenés cuarenta puntos…

E.F: Y en el que los jubilados ya vienen perdiendo hace años…

E.S: Es que la discusión es absolutamente falaz si no parte de la base de que los jubilados y pensionados han perdido el 40 por ciento del poder adquisitivo de sus haberes en los últimos tres años. Con el cambio de fórmula de 2017 perdieron seis puntos por el factor empalme, que en total fueron ni más ni menos que cien mil millones de pesos, algo que ya fue reconocido por la Cámara Federal y está a conocimiento de la Corte. Después, durante 2018 y 2019 perdieron veinte puntos, esto lo decía en campaña el actual presidente, que iba a recomponer esos puntos y no pasó, los reajustes que se hicieron este año fueron a la baja. En marzo de este año se cumplió con el porcentaje que establece la ley, pero solo para las jubilaciones mínimas, las de 14 mil pesos, a partir de 18 mil se aplicaron índices decrecientes hasta el tope de 103 mil pesos. Cuando sumás todo esto tenés tres años de un haber absolutamente reducido.

E.F: ¿Y el cambio de fórmula que propone el Gobierno no recompone?

E.S: No, la fórmula en sí misma no recompone, lo mejor que puede llegar a ocurrir es que termine siendo neutra y no se pierda con la inflación, pero no recompone nada.

E.F: Pero el Gobierno argumenta que es la misma que se usó en la gestión de Cristina y que allí los haberes le ganaron a la inflación…

E.S: Esa fórmula dio resultados aceptables, eso quiere decir que los haberes estuvieran algún punto sobre la inflación, salvo en 2012, 2014 y 2016 que hubo alta inflación y quedaron por debajo. Después, con la del 2017, que tenía anclado un 70 por ciento por inflación, más allá de los seis puntos que se robó la gestión de Macri en el empalme, terminó pasando que ellos tenían una previsión de 20 puntos de inflación y finalmente fueron 53. Eso se iba a traducir en los haberes del primer semestre de este año, lo que hubiera recompuesto un poco el haber, tampoco para tirar manteca al techo, pero finalmente se abortó. Hoy los jubilados de la mínima están percibiendo 19 mil pesos, exactamente el mismo número que percibieron en diciembre del año pasado con aquel bono de cinco mil pesos.

E.F: También se argumenta que, aunque la fórmula no esté explícitamente anclada a la inflación, indirectamente se va a contemplar al considerar la recaudación tributaria de la ANSES ¿Es así?

E.S: No, no es linealmente así. La canasta básica del jubilado tiene la particularidad de no tener la media de los índices de la inflación general, tiene una inflación propia. Nosotros calculamos la canasta del jubilado cada seis meses y hoy nos da más de cuarenta mil pesos por mes. Hay cosas que son particulares. Por ejemplo, durante la pandemia el costo del transporte aumentó mucho, porque los jubilados antes usaban transporte público y ahora el costo se multiplicó exponencialmente porque tuvieron que empezar a tomar remises o taxis. Con la higiene pasó lo mismo, el alcohol te sale 130 pesos medio litro. Pero más allá de lo excepcional de la pandemia, hay una cantidad de cuestiones que son poco conocidas pero que son obvias. Para comer con una dentadura postiza tenés que comprar un adhesivo, que sale 30 pesos por día, lo que fue el último ajuste de diciembre.

E.F: ¿Cómo vive un jubilado con esa plata?

E.S: Con 19 lucas te morís de hambre. El último cinco por ciento de diciembre fueron 900 pesos, 30 pesos por día. En un año en el que el 80 por ciento de los fallecidos por la covid fueron adultos mayores y los que se repusieron, que son cientos de miles, ahora necesitan rehabilitación, que se atiendan las comorbilidades o las complicaciones que generó la enfermedad, todo eso no se está haciendo, no lo hacen las obras sociales ni el PAMI.

E.F: Hay medicamentos gratis…

E.S: Hay un programa de PAMI de 170 principios activos que llega a dos millones de personas. Viene muy bien, magnífico, pero ¿qué tiene que ver eso con el haber jubilatorio? Si a mí un alumno me dice “les estamos pagando 19 lucas, pero les damos medicamento gratis”, lo echo de la clase. ¿El tipo tiene que enfermarse para recibir un haber superior? ¿para recibir cinco lucas en medicamentos? Pareciera que la ventaja es estar enfermo, cuando la gran consigna de la modernidad es buscar el envejecimiento saludable. Además, si vos le ponés plata al jubilado en el bolsillo la gasta en el sector interno, la tasa de recupero es de 45 días, a los 45 días esa plata está de nuevo en la caja del Estado.

E.F: ¿Qué vínculo cree que hay entre la presentación de la nueva fórmula y el inicio de las negociaciones con el FMI?

E.S: El Fondo trae el mismo paper siempre, el mismo que traía en los ’90, pero con las hojas un poco más amarillas. El usurero viene, dice “te pongo la plata, pero si tenés que matar a tu hijo para pagarme, problema tuyo”. El FMI lo que pide es que la incidencia sobre el PBI de la masa de beneficios sea X cantidad de puntos, no más, los tipos saben que se llevan el resto o te ponen condiciones para toda la vida. La imposición del Fondo está, los cinco meses que se discutió en comisión bicameral se terminaron una noche de martes, llegó la información de Presidencia para que dejen en blanco porque iba a haber una noticia de seguridad social y ahí apareció el proyecto terminado, para mostrársela al Fondo al día siguiente, cuando llegaban a la mañana. Es como en un hotel cuando llegás y te dejan un paquetito con caramelos de regalo arriba de la almohada, acá le dejaron el proyecto de movilidad. Es obvio, pero no es de este Gobierno, lo vi mil veces.

E.F: Desde su punto de vista ¿cuál sería entonces el camino para recomponer haberes?

E.S: Lo que pasa es que el oficialismo dice “no les achicamos, en realidad ahora va a estar mejor porque damos sustentabilidad”, y la oposición dice exactamente lo mismo, pero al revés. La discusión debiera estar centrada en recomponer el haber y discutir eso es discutir el financiamiento del sistema. Empecemos a ver, por ejemplo, por qué se sigue convalidando la política de quita de contribuciones patronales que empezó la dictadura y que continúa hasta el día de hoy. La dictadura quitó quince puntos de contribución patronal, no se repusieron, después Cavallo quitó ocho puntos y en la última gestión también se sacó, no se repuso nada. ¿Por qué seguimos con el IVA cuando en el mundo capitalista, no estoy hablando de ningún país revolucionario, se ha modificado por impuestos a las rentas? En cuanto a recaudación el impuesto que más plata está poniendo en Argentina es el IVA, el más regresivo. ¿Por qué la renta minera o la financiera pone cero pesos en la seguridad social? Las discusiones de fondo son esas, si no querer justificar hablando de la inflación o de la sostenibilidad no tiene sustento.

E.F: ¿Ya se puede establecer cuál sería el aumento de marzo de aprobarse la nueva fórmula?

E.S: Yo diría que en marzo va a ser alrededor del seis por ciento. El semestre daba once puntos, primero se habló de los cinco puntos a cuenta que después se dieron cuenta que era una ridiculez y volvieron atrás. Hasta ese momento, a marzo iban a ser once puntos, pero ahora empezaron a decir que van a ser seis puntos, cinco de diciembre y seis de marzo. En cualquier caso, va a haber una ola de juicios.

“El triunfo de aceiteros es la causa testigo para todos los gremios”, Javier Castillo, delegado de Dánica.

Para los trabajadores de la fábrica Dánica de Llavallol el final de 2020 estuvo marcado por la victoria de la huelga de 21 días en el conflicto paritario del gremio de Aceiteros. El inicio de 2021 los encuentra en un doble proceso de lucha. Por un lado, enfrentan a la patronal del Grupo Beltrán, que desde que se hizo cargo de Dánica busca imponer, con lock – out de por medio, un plan de flexibilización que incluye despidos y el intento de hacer pasar al convenio de Alimentación a los trabajadores afiliados desde hace 70 años a Aceiteros. Por otro lado, y luego de haber logrado la reincorporación de Lucas Suárez, continúan la lucha por la de Hugo Fiorini, despedido en julio. En diálogo con Estación Finlandia, Javier Castillo, delegado de Dánica, analiza los principales puntos del proceso de lucha en la fábrica y el impacto del triunfo nacional de Aceiteros.

Por Redacción/

Estación Finlandia: Empecemos por Aceiteros… ¿qué valor le dan al triunfo de fin de año?

Javier Castillo: Creo que es la punta de lanza para entender cómo se tiene que trabajar para conseguir el mínimo vital y móvil, para no estar bajo la línea de la pobreza. Nosotros no discutimos por inflación, discutimos por el mínimo vital y móvil, lo que tiene que cobrar un trabajador para vivir dignamente. Por otro lado, lo bueno de este conflicto en particular es que se juntaron varios gremios. Cuando fue el conflicto de 2015, donde nosotros participamos y fuimos a Rosario con 70 compañeros de Dánica, era solo la Federación la que hacía el paro, esta vez se juntó también el SOEA de Rosario, que es San Lorenzo, y URGARA, eso hizo que haya mucho más apoyo y que se haga más visible. Creemos que esta es la forma de conseguir este tipo de victorias, que se junten varios gremios para alcanzar el mínimo vital y móvil, es la causa testigo para el resto de los gremios.

E.F: Uno de los puntos clave del conflicto que mantienen ustedes con Dánica es justamente que la patronal quiere que abandonen el convenio de Aceiteros ¿Cómo vivieron la huelga nacional en el contexto del conflicto que tienen con Dánica?

J.C: Con un acampe fuera de la fábrica, hicimos los 21 días de paro, más allá de nuestro conflicto con Dánica. Nosotros ya veníamos golpeados por nuestra lucha que nos valió reducciones de salario, cobrar menos por nuestro paro anterior, pero igual hicimos efectivo el paro. En ese contexto la empresa tomó nuevas represalias contra nosotros por esos 21 días: no nos pagaron el aguinaldo y a algunos no les pagaron las vacaciones. También intentaron sacarnos del acampe. Un viernes vinieron y quisieron sacarnos de prepo, trajeron gente porque estábamos tapando la salida y entrada de camiones en el marco de la huelga nacional. Otro día trajeron a la policía e intentaron meter personal tercerizado para que haga trabajos dentro de la empresa, ahí hubo un conflicto con la gente que casi termina en algo más grave. En concreto hicimos efectivo el paro, nos pusimos al frente del conflicto y apoyamos a nuestra Federación que en nuestro conflicto particular también nos dio todo su apoyo. Además, nosotros la paritaria nacional después la vamos a hacer valer en Dánica, al homologarse la paritaria pasará a ser una deuda que la empresa tendrá con nosotros porque pertenecemos a ese gremio.   

E.F: ¿Por qué Dánica quiere pasarlos al convenio de la Alimentación?

J.C: Bueno, todo esto comienza en el momento en que el Grupo Beltrán compra Dánica, en los primeros días de 2019, desde el momento en que ellos se hacen cargo de la empresa como dueños empieza el conflicto. Trajeron unos puntos que querían implementar en el ámbito laboral y desde entonces hay un conflicto que ya lleva dos años. Pero este año echaron a dos compañeros, a Hugo Fiorini en julio y a Lucas Suarez en agosto, en plena época de pandemia, y ahora quieren cambiarnos de convenio: nosotros pertenecemos a Aceiteros y quieren pasarnos a Alimentación. En específico eso significa una reducción del 40 por ciento del salario, además de la diferencia en la jornada laboral, entre otras cuestiones.

Hugo Fiorini y Lucas Suárez, los dos trabajadores despedidos por el Grupo Beltrán. La Justicia ordenó la reincorporación de Suárez, sigue la lucha por la reincorporación de Fiorini

E.F: ¿Ahí se profundizó el conflicto?

J.C: Sí, en octubre se generó un gran conflicto, con lock – out de por medio, y estuvimos veinte días afuera, hasta que el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y volvimos a trabajar, pero sin resolverse el conflicto. Hasta ahora seguimos esperando que se dictamine cuál es el convenio que nos corresponde, nosotros sabemos que nos corresponde Aceiteros, hace 70 años que Dánica pertenece a Aceiteros y vamos a seguir luchando para mantener nuestro convenio.

E.F: Hay algunos trabajadores que aceptaron el cambio ¿Cómo están trabajando ellos hoy en día?

J.C: Cuando hicimos el acampe fuera de la fábrica desde la empresa empezaron a ofrecerle a la gente dinero con un bono de bienvenida para que firmaran el cambio de convenio. Llamaban a parte del personal que estaba aislado por covid o por ser de grupo de riesgo, insistiendo dos o tres veces por día para que cambiaran el convenio. De los 110 que somos en Dánica hay treinta personas que aceptaron y hoy en día están viviendo la flexibilización laboral, les hacen hacer dos o tres tareas.

E.F: ¿Y qué pasó con los compañeros despedidos?

J.C: El 31 de diciembre un juez falló a favor de Lucas Suárez. Él había presentado una cautelar, el juez le dio la razón y ordenó la reincorporación que se hizo efectiva el viernes pasado. Después, por el lado de Hugo todavía no pudimos conseguir la reincorporación pero seguimos luchando para que también pueda volver a trabajar.

“EEUU: Cómo la impunidad de la derecha alimentó a la turba de Trump”, por Lois Beckett

Desde Los Ángeles, para The Guardian, la periodista especializada en la investigación de la extrema derecha norteamericana, Lois Beckett, desarrolla en esta detallada nota los principales hitos en el proceso que condujo al asalto al Capitolio norteamericano por parte de grupos de la extrema derecha yanqui.

Por Loise Beckett para The Guardian/

Cuando Susan Bro vio las imágenes de una turba de partidarios blancos de Trump irrumpiendo en el Capitolio de los Estados Unidos y deteniendo el conteo oficial de los resultados de las elecciones de 2020, estaba “loca como el infierno”, pero no se sorprendió.

La hija de Bro, Heather Heyer, fue asesinada en 2017 mientras protestaba contra los neonazis en Charlottesville, Virginia. Donald Trump había respondido a la muerte de Heyer diciendo que había “gente muy buena en ambos lados”.

El miércoles, Trump respondió a la insurrección abierta en los pasillos del Congreso, que dejó al menos cinco personas muertas, repitiendo afirmaciones falsas sobre que le robaron las elecciones y le dijo a la turba: “Vete a casa. Te amamos. Eres muy especial “.

“Este camino siempre ha sido predecible”, dijo Bro desde su casa en Virginia. “Para que la gente diga ahora: ‘Nunca supe que esto pasaría’. ¿Por qué no? ¿Cómo no verías que esto sucediera? “

“Esta es una especie de conclusión inevitable”, agregó. “Lleva meses preparándose, al menos abiertamente, pero la trayectoria se inició hace años”.

El juego que condujo a la invasión al edificio del Capitolio de la nación el miércoles se ha estado desarrollando durante años a plena vista, en mítines de extrema derecha en ciudades como Charlottesville, Berkeley y Portland, y luego, el año pasado, en capitales estatales de todo el país , donde manifestantes blancos fuertemente armados se han abierto paso en las cámaras legislativas para acusar a los políticos de tiranía y traición.

“Nadie debería sorprenderse”, dijo Sarah Anthony, una legisladora estatal negra que estaba en el piso legislativo en el Capitolio de Michigan el 30 de abril cuando cientos de manifestantes, incluidos miembros de la milicia blancos con armas, intentaron entrar por la fuerza . “Esto ha ido aumentando en todos los rincones de nuestro país durante meses”.

Desde los gritos en el vestíbulo de la Cámara de Representantes de Michigan hasta el saqueo de la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los manifestantes se han vuelto más audaces y sus objetivos más ambiciosos.

Pero muchos elementos de estos incidentes se repiten cada vez: la caótica mezcla de extremistas conocidos y partidarios de Trump desconocidos; la respuesta sorprendentemente débil e ineficaz de la policía; las expresiones de conmoción de los legisladores republicanos de que cualquiera de sus partidarios actuaría en respuesta a las mentiras que habían estado repitiendo; y, por supuesto, el comportamiento del propio Trump, que primero incita abiertamente a la violencia y luego, cuando se sale de control, la elogia en lugar de condenarla.

Es un ljuego político basado en un supuesto: la impunidad. Hasta ahora, no ha habido consecuencias para la mayoría de los partidarios del presidente, sin importar cuán ilegales sean sus acciones, ni consecuencias para el propio Trump.

Ya era hora de que Estados Unidos cambiara eso, dijo el miércoles Bro, la madre de Heather Heyer.

“Creo que vamos a tener que tener cierta responsabilidad por las acciones aquí, de lo contrario, esto se intentará una y otra vez”, dijo. “Debe haber responsabilidad y debe ser acorde [para los manifestantes blancos] con lo que verían entregadas a las personas de color.

“Estoy a favor de hablar a pesar de de las divisiones. Pero eso es con personas racionales, no con personas que buscan la violencia, no con personas que intentan derrocar una democracia ”.

Un año de mítines de derecha

La turba que irrumpió en las oficinas de los políticos y el Senado en Washington DC el miércoles no parecía ser un cuadro disciplinado de extremistas, sino una “mezcolanza de personas al azar”, dijo Hampton Stall, un investigador que monitorea los grupos de milicias estadounidenses y que Pasé el día analizando secuencias de video, fotografías y reportajes de noticias.

Había extremistas conocidos, incluidos supremacistas blancos que habían marchado en Charlottesville; Partidarios de la teoría de la conspiración de QAnon; miembros de la milicia Oath Keepers; miembros de Proud Boys, un grupo de lucha callejera de extrema derecha; y provocadores mediáticos de derecha. Otros parecían ser “personas al azar que están comprometidas con lo que sea que Trump signifique para ellos”, muchos de ellos con sombreros de Trump o banderas de Trump, dijo Stall.

Esta mezcla volátil de activistas de derecha se había estado fusionando el año pasado en protestas en todo el país, desde manifestaciones contra el cierre patronal hasta manifestaciones de automóviles de Maga* y protestas de “Stop the Steal”, dijo Stall.

La primera gran protesta el año pasado tuvo lugar en Virginia, después de que los demócratas obtuvieron el control del gobierno estatal y prometieron aprobar leyes de control de armas más estrictas. Se estima que 22 mil personas, muchas de ellas armadas, se manifestaron en el capitolio estatal en Richmond en enero, coreando “no cumpliremos”. Los jóvenes llevaban camisetas que decían “Vuelva a hacer que los políticos tengan miedo”, y alguien instaló una guillotina modelo en la calle.

Trump había tuiteado su apoyo a los manifestantes de Virginia: “Eso es lo que sucede cuando votas por los demócratas, te quitarán las armas”.

Los argumentos de que los políticos elegidos democráticamente eran “tiranos” que no deberían ser obedecidos ganaron más fuerza entre los estadounidenses de derecha durante la pandemia del coronavirus. En manifestaciones furiosas y caóticas en los capitales estatales de todo el país, desde Michigan hasta Idaho y California , rechazaron las medidas de salud pública para prevenir la propagación del virus como una infracción inaceptable de sus libertades y llamaron “traidores” a los policías que los retenían. Las protestas envalentonarían un naciente movimiento de terrorismo interno, el “Boogaloo Bois”, que estaba obsesionado con la posibilidad de una inminente guerra civil en EEUU.

“¡Libera Michigan!” Trump tuiteó, atacando estados con gobernadores demócratas. “¡Libera Virginia!”

Este otoño, los fiscales federales anunciaron cargos contra varios de los miembros de la milicia armada fotografiados en el Capitolio de Michigan durante una protesta contra el cierre en abril, alegando que habían sido parte de un elaborado complot para secuestrar a la gobernadora demócrata, Gretchen Whitmer y llevarla a juicio por traición. La respuesta de Trump al presunto complot de terrorismo doméstico dirigido a uno de sus enemigos políticos fue tuitear más insultos a Whitmer.

Cuando Trump perdió las elecciones de 2020, se negó a ceder y, en cambio, impulsó las teorías de conspiración sobre el fraude. Instó a sus seguidores a participar en las protestas “Stop the Steal” y ellos obedecieron. Las manifestaciones volvieron a tener lugar en ciudades de todo el país.

La idea general de que los partidarios de Trump irrumpieran en el Capitolio de los Estados Unidos para revocar la certificación electoral a su favor había estado circulando entre una serie de partidarios mucho antes del 6 de enero. Los alborotadores habían hecho circular sus planes públicamente en las redes sociales durante semanas, y el propio Trump prometió que la protesta del miércoles sería “salvaje”.

Estaba menos claro si muchas de las personas que se habían forzado a entrar al edificio del Capitolio tenían una estrategia clara sobre qué hacer después, dijeron algunos investigadores. “No creo que tuvieran un plan una vez que entraron al Capitolio”, dijo Joan Donovan, directora de investigación del Centro Shorenstein de Medios, Política y Política Pública de Harvard. “Si estuvieras organizado, habrías ocupado, habrías tenido comida, habrías tenido provisiones, habrías exigido cosas”.

Por muy estratégicos que hubieran sido en su planificación, los partidarios de Maga que irrumpieron en el Capitolio parecían estar más organizados que los agentes de la ley que se suponía debían mantenerlos fuera. La policía del Capitolio parecía no estar preparada para contrarrestar un asalto al edificio por parte de partidarios de Trump. En lugar de filas disciplinadas de oficiales con equipo antidisturbios que bloqueaban puertas y escaleras clave, algunas imágenes mostraban filas dispersas de oficiales que se desvanecían ante la embestida de los partidarios de Trump, o un oficial solitario superado en número ante una multitud que avanzaba.

Los reporteros que habían cubierto la respuesta policial a las protestas de Black Lives Matter desde Ferguson hasta Minneapolis notaron la enorme disparidad en el trato policial de los insurrectos blancos pro-Trump, en comparación con los estadounidenses negros que protestaban contra los asesinatos policiales en sus propios vecindarios.

Mientras las fuerzas del orden hicieron pocos arrestos el miércoles, Yamiche Alcindor, un reportero de PBS NewsHour, tuiteó: “La gente estaba siendo arrestada por cientos en Ferguson por protestar pacíficamente por el asesinato de un adolescente negro desarmado”.

El reportero de CNN Omar Jiménez, que cubrió las protestas de George Floyd en Minneapolis, señaló un punto similar: “Vi más arrestos durante las protestas en Minneapolis este verano que viendo a la gente asaltar el Capitolio de Estados Unidos”, escribió. Jiménez, quien es negro y latino, fue arrestado en vivo mientras cubría las protestas de Minneapolis, a pesar de haber declarado claramente que era un reportero.

Emily Gorcenski, una activista de Charlottesville que se encontraba entre las personas locales agredidas violentamente por neonazis durante la manifestación Unite the Right de 2017, dijo que este tipo de respuesta policial había contribuido a la escalada de la violencia de derecha en Estados Unidos.

“La negativa de la policía a hacer cumplir la ley de la misma manera contra los manifestantes supremacistas blancos y de derecha y pro- Trump que contra los manifestantes de izquierda ha abierto la puerta a este tipo de comportamiento”, dijo.

“Le dio luz verde”, dijo. “Todo es parte del mismo patrón de: ‘No nos pasará nada malo, así que ¿por qué no lo hacemos?'”

Muchos estadounidenses se preguntaron si la policía del Capitolio se veía a sí misma del mismo lado que los manifestantes pro- Trump, quienes a menudo se describían verbalmente en enfrentamientos con la policía como partidario de los policías.

En un videoclip ampliamente compartido, un oficial parecía posar para una selfie con uno de los hombres que habían invadido el Capitolio.

Anthony, el representante estatal de Black en Michigan, dijo que la imagen del oficial tomando una selfie era nauseabunda y familiar.

“Vimos a la policía aquí en Michigan posando para fotos con algunos de los hombres armados que gritaban, que blandían armas, que ondeaban banderas confederadas. Literalmente posaban con nuestros policías estatales ”, dijo.

“El nivel de, diría yo, deferencia hacia varios de los terroristas domésticos que estaban entrando en el edificio del Capitolio de Estados Unidos es realmente inquietante para mí. Muchas personas de mi comunidad miran las imágenes y se preguntan por qué hay tanta deferencia ”.

No era solo el comportamiento de los agentes individuales lo que le preocupaba, dijo Anthony, sino la forma en que las fuerzas del orden en el capitolio de Michigan no habían podido comunicar las preocupaciones de seguridad con los funcionarios electos antes de que los manifestantes intentaran entrar por la fuerza, y cómo se dejó a los legisladores indefensos después de ver a hombres armados en gritando partidos contra los legisladores.

El miércoles, mientras observaba a los partidarios de Trump en el Capitolio de los EE. UU. replicar lo que sucedió en Michigan, pero de manera más agresiva y a mayor escala, escuché a la congresista recién electa Cori Bush, una mujer negra de St. Louis, expresar las mismas preocupaciones que había sentido en abril: ¿Por qué estaban tan mal preparados para lo que sucedió? ¿Por qué la policía del Capitolio no había hecho más para proteger de manera proactiva a los legisladores?

Nueve meses después de una confrontación que llegó a los titulares internacionales, preguntó, ¿por qué la legislatura controlada por los republicanos de Michigan todavía rechazaba el impulso de los demócratas para prohibir el porte de armas de fuego dentro del capitolio estatal?

Anthony dijo que también se había familiarizado con otra tendencia: “estas declaraciones después del hecho” de colegas republicanos, que “citan entre comillas, ‘condenan este comportamiento’, pero al mismo tiempo avivan las llamas”.

“Cada líder republicano que ha guardado silencio sobre los resultados de las elecciones o ha continuado encendiendo las llamas de estos grupos extremistas, debería haber estado usando su plataforma para promover la verdad y los hechos”, dijo.

‘Esto está tan lejos de terminar’

La rabia y el desprecio contra el gobierno federal que se exhibieron cuando los partidarios de Trump irrumpieron en el edificio del Capitolio el miércoles, destrozaron las oficinas de los políticos y saquearon el podio del orador tiene profundas raíces en la cultura estadounidense y ha sido cultivado estratégicamente por el Partido Republicano durante décadas. .

Pero la furia de los partidarios de Trump rompiendo ventanas y gritando “esta es nuestra casa” y “estamos en casa” también es una “consecuencia de la desinformación a gran escala”, dijo Donovan.

Para los estadounidenses que consumen medios de sitios de derecha y ciertos segmentos de las redes sociales, el comportamiento más basado en principios en el momento actual exige una respuesta dramática, dijo Donovan.

“Si vive en un ecosistema de medios donde cuatro o seis elecciones estatales han sido completamente corrompidas por papeletas mal administradas, por colusión desenfrenada, por algoritmos comunistas, una vez que haya aceptado la idea de que la elección ha sido robada, entonces se convierte en un deber defender la democracia”.

Y algunos de los manifestantes no estaban simplemente enojados por lo que creían que era una elección robada. Algunos videos de partidarios de Trump gastando cientos de dólares para volar a Washington para una protesta incluían personas que decían: “Hay pedófilos contra los que vamos a luchar”, una referencia a la teoría de la conspiración de QAnon, cuyos seguidores creen que los demócratas de élite están torturando a niños.

“Twitter es muy bueno para mantener la propaganda de Isis fuera de su plataforma, ha permitido que prospere la de de Qanon. Facebook también y YouTube”, dijo Travis View, un experto en la teoría de la conspiración QAnon. “Las empresas de redes sociales decidieron permitir este contenido. Decidieron que este contenido era aceptable para esta plataforma, y ​​ahora, ya sabes, la gente está muriendo y la democracia se está desmoronando “.

La teoría de la conspiración de QAnon vino con héroes incorporados, incluido Trump, que se suponía que iban a salvar el día, dijo View. “Pero llegará un momento en que dejarán de tener fe, dejarán de confiar en el plan y sentirán que deben tomar el asunto en sus propias manos. Esa siempre fue la preocupación, que simplemente se les acabaría la paciencia. Y cuando se les acaba la paciencia, hacen cosas como asaltar el edificio del Capitolio.

Gorcenski, el activista de Charlottesville que creó First Vigil, un proyecto que rastrea a individuos y grupos de extrema derecha, dijo que los principales medios de comunicación también tenían la responsabilidad de no informar claramente sobre la amenaza frente a sus rostros.

“La negativa de los medios de comunicación a nombrar el problema de la supremacía blanca como supremacía blanca, a nombrar al fascismo como fascismo, e insistir en jugar a ‘ambos lados’ ha dado una cobertura increíble a estos grupos para continuar operando de esta manera”, Gorcenski dijo.

Los legisladores también fallaron, dijo: “El momento en que Donald Trump dijo ‘había gente muy buena en ambos lados’ debería haber sido el momento en que terminó su presidencia”.

El hecho de que no hubo un intento serio de responsabilizar a Trump después de Charlottesville “muestra cuán débil es nuestro sistema de gobierno para combatir la amenaza de la supremacía blanca”, agregó.

Ruth Ben-Ghiat, historiadora del fascismo, escribió el miércoles: “Si no hay consecuencias severas para todos los legisladores y funcionarios del gobierno de Trump que respaldaron esto, cada miembro de la Policía del Capitolio que colaboró ​​con ellos, esta ‘estrategia de disrupción’ va a escalar en 2021″.

Stall, el investigador de la milicia, dijo que más grupos de milicias se estaban organizando para eventos planificados el día de la inauguración.

“Esto está muy lejos de terminar”, dijo.

* Make America Great Again.

“Nace el sindicato de trabajadores de Google”, por Kari Paul

Los empleados firmaron fichas de afiliación para unirse al Sindicato de Trabajadores de Alphabet, para luchar por un trabajo con salarios justos y sin abusos laborales.

Por Kari Paul para The Guardian/

Más de 200 empleados de Google en los Estados Unidos han formado un sindicato de trabajadores, el primer grupo de una gran empresa de tecnología en hacerlo, ya que la industria se enfrenta a un ajuste de cuentas tras años de poder sin control.

Los líderes electos del Alphabet Workers Union anunciaron la organización en un artículo de opinión del New York Times el lunes, diciendo que su objetivo era garantizar que los empleados trabajen con un salario justo, sin temor a abusos, represalias o discriminación.

El sindicato está abierto a todos los trabajadores estadounidenses y canadienses de la empresa matriz de Google, Alphabet, incluidos los empleados de tiempo completo, así como los trabajadores temporales, proveedores y otros trabajadores tercerizados. Estos empleados no oficiales constituyen una enorme fuerza de trabajo “en la sombra” en Google, superando en número a los empleados directos de Google en alrededor de 135.000 a 115.000. En 2019, un pequeño grupo de tercerizados formó un sindicato en Pittsburgh.

“Estamos aprovechando años de esfuerzos de organización en Google para crear una estructura formal para los trabajadores”, escribieron los líderes sindicales, y agregaron que hasta ahora 226 empleados habían firmado fichas sindicales con Communications Workers of America, organización sindical nacional.

El grupo está forjando un camino único para organizarse: no buscará la ratificación a través del regulador laboral estadounidense, la Junta Nacional de Relaciones Laborales, como es habitual. En cambio, formará un “sindicato minoritario”, lo que significa que no necesariamente tendrá derechos de acción legalmente protegidos como la negociación colectiva, pero podrá incluir una gama más amplia de trabajadores, incluidos los tercerizados.

El anuncio del lunes se produce después de años de activismo de los trabajadores y protestas internas. En 2018, los trabajadores realizaron una huelga en los campus de Google a nivel mundial por el presunto mal manejo de las acusaciones de acoso sexual. También ese año, los empleados de Google escribieron cartas abiertas denunciando el papel de la empresa en la construcción de un motor de búsqueda censurado en China, un proyecto que luego fue abandonado.

En 2019, los empleados de Google escribieron una carta abierta a la empresa pidiéndole que redujera todas sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Los trabajadores también firmaron una petición en la que condenaban un contrato para operar en la nube que Google tenía con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. Sobre el papel de la agencia en la separación de inmigrantes. familias en la frontera. El tratamiento que sufren los trabajadores temporales y subcontratados en Google también ha sido un punto de exasperación para los empleados. Cientos firmaron una carta de solidaridad con estos trabajadores en 2019.

Y en diciembre de 2020, los trabajadores exigieron una disculpa de Google después de que Timnit Gebru, una destacada investigadora negra en inteligencia artificial, dijera que fue despedida después de criticar la política racial de la compañía.

La Dra. Timnit Gebru, despedida por criticar la política racial de la compañía

Alex Gorowara, miembro del sindicato, dijo que se había sentido desilusionado por la salida de la empresa de su antiguo espíritu en los cinco años que ha trabajado allí .

“Hemos visto a Google perder su ética con el tiempo y, al mismo tiempo, se ha vuelto más hostil hacia las personas que intentan comportarse de manera ética”, dijo a The Guardian. “Hemos visto represalias, hemos visto carreras descarriladas, esto es en respuesta a eso”.

En un comunicado, la directora de recursos humanos de Google, Kara Silverstein, dijo que la empresa “siempre ha trabajado duro para crear un lugar de trabajo de apoyo y gratificante” para sus empleados.

“Por supuesto que nuestros empleados tienen derechos laborales protegidos que apoyamos”, dijo. “Pero como siempre lo hemos hecho, continuaremos interactuando directamente con todos nuestros empleados”.

Google ha sido criticada por la Junta Nacional de Relaciones Laborales, que ha acusado a la empresa de interrogar ilegalmente a varios trabajadores que luego fueron despedidos por protestar contra las políticas de la empresa y tratar de organizar un sindicato. Google ha dicho que confía en haber actuado legalmente.

El esfuerzo de sindicalización es uno de los muchos desafíos que enfrenta Google en el próximo año. La compañía está enfrentando tres demandas antimonopolio que argumentan que ha utilizado prácticas comerciales desleales, ya que los legisladores cuestionan aspectos de su modelo, incluidas las plataformas de pago para priorizar el motor de búsqueda de Google y su adquisición frente a competidores en el espacio publicitario.

Chewy Shaw, ingeniero de Google en el Área de la Bahía de San Francisco y vicepresidente del consejo de liderazgo del sindicato, dijo al Times que el sindicato era necesario para mantener la presión sobre la gerencia para que los trabajadores pudieran forzar cambios en los problemas del lugar de trabajo.

“Nuestros objetivos van más allá de las preguntas en el lugar de trabajo de ‘¿Se les paga lo suficiente a las personas?’ Nuestros problemas son mucho más amplios ”, dijo. “Es un momento en el que un sindicato es una respuesta a estos problemas”.

“Monte Chingolo o la mayor batalla político militar de la lucha de clases en Argentina” por Daniel de Santis

Una característica decisiva de los años ’70 fue la del choque entre los dos proyectos tradicionales de país (el de la burguesía agraria y el proyecto industrialista que expresaba el peronismo) con un nuevo proyecto, revolucionario y socialista, que postulaba como sujeto dirigente a la clase obrera, emergido de las experiencias de lucha de la década del ’60, influido por el desarrollo del proceso revolucionario mundial y, sobre todo, impactado por la revolución cubana y Vietnam. La más acabada expresión de ese proyecto fue el PRT- ERP, que desarrolló una estrategia de poder que combinó el intento de establecer una zona liberada en el Noroeste campesino con la promoción de la insurrección obrera en las grandes ciudades. En esa estrategia, el asalto a cuarteles militares jugaba un papel fundamental a la hora de armar a las unidades guerrilleras rurales, y fue practicado con éxito en varias ocasiones por el ERP, que sufriría sin embargo una severa derrota militar en la batalla de Monte Chingolo, de la que hoy se cumplen 45 años.

Por Daniel de Santis*/

Tres proyectos de país

En los años ’70 tres proyectos de país estaban en disputa: a) El de la burguesía comercial porteña (Rivadavia) y los ganaderos de la Provincia de Buenos Aires (Rosas) que después de Caseros se unificaron bajo una política común como oligarquía porteña y que, luego de la batalla de Pavón, con Mitre a la cabeza consolidaron la Argentina agro exportadora, b) El del primer peronismo surgido de la oficialidad del Ejército, que necesitó apoyarse en la clase obrera, entre otras cosas, por la debilidad de la burguesía mercado internista, para realizar el proyecto histórico de esta clase social: concluir la “revolución democrático burguesa”, es decir, realizar la revolución industrial no abordada por la oligarquía, c) El de la clase obrera y el pueblo, con su objetivo de revolución antiimperialista y socialista, en el que la clase obrera industrial iba consolidando su liderazgo en una alianza entre los trabajadores asalariados, el campesinado pobre y la pequeña burguesía urbana, cuya expresión más clara y de mayor desarrollo político estuvo representado por el Partido Revolucionario de los Trabajadores y su líder Mario Roberto Santucho.

La situación política a fines de 1975

El movimiento obrero y revolucionario había logrado dos triunfos. El Cordobazo fue la base de masas de la radicalización obrera y popular y de la insurgencia armada que derrotaron y enviaron a los cuarteles a los militares de la Dictadura de Onganía-Lanusse y, posteriormente, la derrota del intento contrarrevolucionario de Perón y el peronismo burgués y burocrático, a manos del movimiento huelguístico y revolucionario cuyo punto culminante fueron las Jornadas de Junio y Julio de 1975, más conocidas como el Rodrigazo.

Para consolidar la ofensiva obrera y revolucionaria, intentar movilizar a los sectores intermedios, y preparase para enfrentar al golpe manteniendo la iniciativa política, era necesario unir la “lucha reivindicativa y la lucha democrática”[1], como base de masas de una amplia movilización obrera y popular, combinada con un nuevo nivel en la lucha armada revolucionaria, para avanzar hacia el armamento de amplios sectores de la militancia organizada, como paso previo del armamento de las masas obreras y populares.

En el mismo editorial Santucho continuaba analizando las posibilidades inmediatas de la lucha de clases: “Acuciados por las necesidades y sensibilizados ante los dolorosos problemas del país, decenas de miles de hombres y mujeres lucharán y despertarán, incorporándose muchos de ellos a las fuerzas activas de la revolución. Esa lucha (…) acelerará el ritmo del proceso revolucionario”. “El Partido Militar y el gobierno peronista (…) se encuentran en estos momentos en una situación de debilidad extrema (…) No comprender las inmensas posibilidades inmediatas que presenta la lucha por la democratización sería un grave error estratégico, porque (…) sentarán las bases del multitudinario Frente de Liberación Nacional que ha de constituir nuestro Ejército Político de masas (…) Pero cometeríamos un error opuesto si consideráramos que la democratización que hoy puede conquistarse seria duradera (…) y no comprendiéramos que el enemigo (…) inmediatamente tratará de implantar una nueva Dictadura”.

En este contexto, el PRT resolvió planificar la acción militar más audaz realizada por el ERP: el asalto al Batallón de Arsenales 601 de Monte Chingolo, Partido de Quilmes, distante 18 Km de la Casa Rosada. La decisión se ajustaba a la línea del PRT, a la situación política del país y era necesaria para enfrentar el Golpe militar en ciernes.

Situación operativa y objetivos

El Batallón estaba rodeado de villas y barrios populares. Como depósito de armamento era el principal del enemigo, pero contaba con una débil defensa: tenía “dos Compañías, una de Seguridad –o de combate– y otra de Servicios–o de apoyo- (…) a la hora que se produjo el ataque quedaban 95 hombre: 1 oficial, 9 suboficiales, 85 soldados. Nosotros contábamos con un compañero militante entre los soldados”[2].

El objetivo militar inmediato era: “sacar: 900 fusiles FAL con 60.000 tiros, 100 fusiles M-15 con 100.000 tiros, 6 cañones antiaéreos automáticos de 20 mm con 2.400 tiros, 15 cañones sin retroceso con 150 tiros, italasas con sus proyectiles, 150 subametralladoras, etc., totalizando aproximadamente unas 20 toneladas” y, desde el punto de vista operativo, “se consideraba posible cumplir ese objetivo aislando por varias horas el Cuartel mediante el corte de los 9 puentes carreteros del Riachuelo y las dos rutas La Plata-Capital Federal, únicos accesos para los refuerzos militares enemigos, y neutralizando las Comisarías principales con ataques de hostigamiento. Además se estableció un cordón defensivo en las calles principales de acceso, a una distancia aproximada de 2.000 metros del Arsenal”. Con este armamento se podía equipar un batallón en el Monte, completar el armamento de todas las unidades urbanas, y aún quedaría un arsenal de reserva. Hombres y mujeres dispuestos era lo que sobraba, lo que siempre faltaron fueron armas. Un hecho más que refuta la superficial calificación de “foquista” a la política del PRT.

De lograrse el objetivo militar, tendría una inmediata resonancia política, presentaría a la guerrilla del ERP como una opción de poder ante el pueblo, le permitiría consolidar la ofensiva y mantener a los militares a la defensiva. En tanto que el objetivo político inmediato era dificultar y retrasar los planes golpistas del Partido militar, porque una acción revolucionaria de tal envergadura, si resultaba exitosa, obligaría a los militares a una mayor preparación y alentaría la movilización de masas, hecho verificado en nuestra experiencia, lo que también dificultaba los planes enemigos.

Su preparación llevó varios meses. La información desde dentro del cuartel era proporcionada por un soldado conscripto y combatiente del ERP, complementada con observaciones exteriores y chequeo de los movimientos. Al frente de la operación estaba el Jefe del Estado Mayor del ERP, el Comandante Juan Eliseo Ledesma o, Comandante Pedro, y la unidad militar afectada era el Batallón José de San Martín, integrado por las tres Compañías de Buenos Aires: Héroes de Trelew, Juan de Olivera y Guillermo Pérez y el Pelotón Especial. Alrededor de este último, se habían completado los efectivos de una Compañía de asalto, integrada por 73 combatientes, cuyo mando ejercía el Capitán Abigail Attademo, o Capitán Miguel, cuya misión era tomar por asalto el Batallón enemigo. El resto de los oficiales y combatientes, se repartieron entre las contenciones mencionadas y los choferes de los camiones que se llevarían las armas, el equipo sanitario y otras necesidades de la logística. Esta unidad de combate de alrededor de 170 combatientes estaba al mando del Capitán Jorge Arreche o, Capitán Emilio, Jefe de la Compañía Juan de Olivera. Al ser secuestrado el día 18 fue reemplazado por el Capitán Hugo Irurzún o, Capitán Santiago, que había dejado la jefatura de la Compañía de Monte para restablecerse de una herida.

Guillermo Plis- Steremberg en su libro sobre los hechos la ha llamado correctamente Batalla, en lugar de Combate, porque con la palabra combate se designa un encuentro de armas limitado a un choque único en un lugar acotado, mientras que una batalla está compuesta por varios combates en los que, generalmente, uno de ellos es la dirección principal.

Los tres alertas previos a la Batalla

Cuando se estaba organizando la acción fue secuestrado, en los primeros días de diciembre, el Jefe de la misma Juan Eliseo Ledesma, reemplazado por el Capitán Benito Urteaga, y varios compañeros que militaban en el Estado Mayor. Por este motivo, del plan original se suspendió la parte que contemplaba la agitación política entre las masas, que incluía movilizaciones con cortes de calles y rutas, la toma de la antena de Canal 2 de televisión y la emisión de una proclama, tareas a cargo de la estructura política del Partido. Hubo testimonios inmediatos que Ledesma, pese a las terribles torturas, no dio información. Su presencia en la zona, si bien no era un dato explícito, era un indicio de que algo se estaba organizando.

El día 18 fueron detenidos, el Capitán Jorge Arreche y el Sargento José Oscar Pinto, mientras transportaban varias armas largas. Como se hizo necesaria una redistribución del armamento salió de la concentración, en la que se había informado el objetivo, el chofer de logística Jesús Ranier, un infiltrado en la base del ERP que pasó la información y será detectado luego de la acción. Mientras que el día 21, fecha en la que estaba previsto el asalto al Cuartel, fue dado el alerta en varios Regimientos del Gran Buenos Aires, incluido el Batallón de Arsenales 601. Estos era los tres datos objetivos que estaban en conocimiento de Santucho y Urteaga.

Desarrollo y desenlace

Como lógico desarrollo de la lucha de clases, el 23 de diciembre se produjo el mayor encuentro de armas entre la burguesía y el proletariado de toda la historia Argentina.

“A las 19.45 horas” el camión que transportaba al grueso de los combatientes de la Compañía de asalto, conducido por Jorge Moura y acompañado en la cabina por Osvaldo Bussetto, que venía por el Camino Gral. Belgrano dobló a la izquierda, topó el portón de entrada e ingresó en el Cuartel. Desde ese momento nuestros compañeros encontraron fuerte resistencia que castigaron duramente a la Compañía de asalto. “Pese a ello, los compañeros siguieron adelante y desalojaron al enemigo de la Guardia Central y de una de las Compañías; pero la intervención inmediata de refuerzos existentes dentro del cuartel, de helicópteros y aviones, y de más refuerzos que, según se supo posteriormente, estaban emboscados en la zona, imposibilitó el copamiento del resto del cuartel”. Los combatientes mantuvieron ocupado parte del mismo, que se extendía por 170 hectáreas, intentando abrirse paso hacia el depósito de armas.

Simultáneamente se construían barricadas en todos los puntos previstos y en ellos, al igual que dentro del Cuartel, se combatió con inigualable valentía, las acciones de heroísmo se repitieron en cada lugar donde hubo combates, escribiendo una página gloriosa del proletariado revolucionario que, seguramente, será bandera de lucha en el próximo auge revolucionario. Conmueve la templanza del Abigail Attademo que reorganizó sus fuerzas para tomar el resto del cuartel. En ese momento, cerca de las 21 hs, llegaron el Regimiento 3 de La Tablada y el Regimiento 1 de Infantería Patricios de Palermo. Attademo, con la serenidad de un vietnamita, ensayó una suerte de ataque para contener al enemigo y replegarse ordenadamente.

Otras fuerzas que intervinieron fueron, la Marina, la Aeronáutica, la Gendarmería, la Policía Federal y la Policía de la Provincia, totalizando unos 3.000 efectivos “sufriendo –según sus partes– 34 bajas (9 muertos, 25 heridos de gravedad); aunque nuestros compañeros afirman que fueron muchos más”.

Por nuestra parte perdimos 56 combatientes, 12 eran compañeras revolucionarias. Aproximadamente 38 fuera del Cuartel y 18 en las distintas contenciones. La mayoría fueron asesinados luego de finalizados los combates. También debemos incluir entre los caídos a los compañeros que fueron secuestrados los días previos. A tres hemos mencionado pero fueron algunos más, por lo que el número ronda los 65 héroes y heroínas socialistas.

La mayoría de los compañeros que se pudieron retirar fueron protegidos por la población de la zona, lo mismo que los que participaron de las contenciones. Mientras que los combatientes heridos que no pudieron salir del cuartel fueron rematados. Una compañera que logró esconderse en unos matorrales presenció cómo los fusilaban; en un momento fue vista por un soldado que no delató su presencia, y finalmente logró escapar. La represión se extendió más allá de los combatientes, asesinando casi medio centenar de humildes e indefensos habitantes de las villas cercanas al Batallón: “Pasco”, “IAPI” y “Viejobueno”.

Balance de la dirección

“En el proceso de preparación, entre los déficits y errores se destacó como el de mayor gravedad, la violación del principio del secreto. La falta de celo en este aspecto ofreció un flanco débil que el enemigo explotó con su trabajo de inteligencia, lo que le permitió esperar alerta y reforzado nuestro ataque”.

“En conocimiento de hechos que indicaban la posibilidad de que el enemigo hubiera descubierto nuestros planes, el mando de la operación resolvió erróneamente llevarla adelante, responsabilidad que, en parte, es extensible a la Comandancia del ERP; el primer indicio fue la desaparición días antes de dos compañeros que conocían la acción (Jefe y Responsable de Logística de la Cía. “Juan de Olivera”), hecho conocido por el mando de la operación y la Comandancia del ERP; y posteriormente se supo que hubo alerta en algunos cuarteles (incluido el Batallón 601) sobre un posible ataque nuestro. Ante esta novedad, el mando de la operación se basó en el informe del compañero soldado que salió del cuartel a las 14.00 horas del día del ataque, observando que las medidas excepcionales de los días anteriores habían sido levantadas, y en chequeos por la zona realizados esa misma tarde”.

“Analizando estos hechos con profunda preocupación y sentimiento autocrítico, el BP arribó a las siguientes conclusiones:

a.- Fue un gravísimo error haber lanzado la acción en conocimiento de indicios ciertos de que el enemigo podría estar alertado. Ese error –que nos costó tanto– y cuya responsabilidad recae principalmente en el mando de la operación con extensión a la Comandancia del ERP, reconoce fundamentalmente dos causas: 1.- subestimación del enemigo 2.- déficits en la técnica militar.

b.- La subestimación del enemigo es una exageración del espíritu combativo en algunos casos, y simple fanfarronería en otros, muy extendidos en nuestra Organización y extremadamente nociva, que conspira contra la eficacia de nuestro accionar. El BP considera de gran necesidad inmediata luchar contra este déficit y lograr el predominio absoluto de la seriedad, objetividad, puntillosidad en la apreciación del enemigo y en la preparación de acciones y tareas.

c.- En cuanto a la técnica militar, hemos llegado a un grado de desarrollo y a un estado de guerra que exige mayor calificación de la que tenemos. Más consciente que nunca de este déficit, el BP pondrá en juego todos sus recursos para solucionarlo y apela en este sentido a todo el Partido y el Ejército.”

“En cuanto a si fue correcto haber encarado (es decir votado su preparación) esta acción, el BP considera que sí, que expresa un enfoque ambicioso, audaz y determinado del accionar revolucionario que es patrimonio de nuestro Partido, y un factor característico y esencial en toda fuerza verdaderamente revolucionaria. Todos los procesos revolucionarios conocidos han atravesado este tipo de dificultades, y la persistencia, la voluntad de hierro para enfrentarlas y superarlas, ha sido elemento característico de las corrientes revolucionarias triunfantes”.

“Con estos elementos podemos arribar a un balance objetivo de las acciones del día 23 y señalar: Que políticamente fueron una nueva y más relevante demostración nacional e internacional de que nuestro pueblo se arma y combate valerosamente por su liberación nacional y social. Que el ERP se extiende nacionalmente y aumenta rápidamente sus posibilidades operativas. Que los combatientes del ERP son un elevado ejemplo de heroísmo y determinación revolucionaria. Que en el terreno militar fue una sensible derrota, con pérdidas de muchos combatientes y equipo”.

Nuestra opinión

Coincidiendo en sus líneas generales con el balance de la dirección, visto con mayor distancia, podemos agregar que: no fue un triunfo político porque uno de los elementos que contribuyó al posterior reflujo del movimiento de masas fue la derrota de Monte Chingolo. Si somos consecuentes con nuestra concepción, debemos decir que: si un triunfo revolucionario alentaba a las masas, una derrota las desmoralizaba, y esta fue una gran derrota. Cuando decimos que el resultado de la Batalla desalentó la lucha del movimiento de masas, cuando lo ponemos como uno de los elementos en el posterior reflujo estamos hablando de una derrota política, además de militar, pero de todas maneras no significó una derrota estratégica.

Fue correcto haber concebido la acción en una situación de natural pausa de las masas luego de Julio y, también hubiese sido correcta en una de activas movilizaciones. Inmediatamente responderemos a las críticas sobre sustitucionismo de las masas que nos hacen los reformistas, ahora decimos: sostenidos por las masas o empujando a las masas, pero siempre con las masas.

La falacia del reflujo

En el libro Monte Chingolo. La mayor batalla de la Guerrilla argentina Plis- Steremberg, siguiendo a Luis Mattini, dice: “factores políticos incidieron en la determinación de seguir adelante a toda costa, la vanguardia revolucionaria comenzaba a sufrir el aislamiento consecutivo al reflujo de la clase obrera”. El PRT y el ERP nunca estuvieron más ligados a la clase obrera que en esos meses, tenían una visión directa de la situación de masas por sus ramificaciones en esa clase. Los dirigentes del PRT no hacían los análisis de situación leyendo los diarios, sino basándose en los informes de la militancia de base.

Un cuadro estadístico en el libro Lucha de clases, guerra civil y genocidio en la Argentina, de Inés Izaguirre y colaboradores, muestra que luego de las Jornadas de Junio y Julio y hasta el 24 de marzo las movilizaciones y luchas obreras se mantuvieron en un nivel superior a la de los meses anteriores al pico alcanzado en las movilizaciones del Rodrigazo. Más precisamente: entre el 2 de julio de 1974, día posterior a la muerte de Perón, y el 4 de junio de 1975, antes del inicio de Las Jornadas… hubo, en esos 11 meses y dos días, 2.419 conflictos obreros; y entre el 12 de julio de 1975 y el 24 de marzo de 1976, en 8 meses y 12 días, 2.420 conflictos obreros. Datos que demuestran que si bien no se mantuvo el pico de junio y julio, la conflictividad obrera estuvo por encima de los primeros meses de ese mismo año. Es por esto que los dirigentes del PRT, con gran precisión, escribieron que “las movilizaciones no se incrementaron ni se mantuvieron”[3], pero no hablaron de retroceso como se teorizó erróneamente con posterioridad a la derrota revolucionaria.

También esos datos estadísticos, que abarcan todo el gobierno peronista, demuestran que entre lucha obrera y lucha armada hubo una correspondencia no sólo política sino cuantitativa. Hasta parece una ironía de la historia en contra de los espontaneísta los números totales debido a que los conflictos obreros (8400) y las acciones guerrilleras (8509) salieron prácticamente empatados. Esto se repitió ajustadamente en todos los subperíodos en que se dividió el estudio y, en cada uno de ellos, unos y otros se fueron incrementando en forma acompasada, salvo en las Jornadas de Junio y Julio en las que subieron los conflictos (481) y bajaron las acciones guerrilleras (298), lo cual indica que los guerrilleros estaban en las movilizaciones. Los datos objetivos vienen a demoler toda la fanfarria de los espontaneistas, de los teóricos del sustitucionismo y de la fuga hacia adelante. Por ello, basar todo en el reflujo, que no fue tal, es retroceder al espontaneismo.

Sigue Plis-Steremberg: “El reflujo posterior a las jornadas de junio y julio del 75, al mismo tiempo los éxitos anteriores del ERP como el de Villa María y San Lorenzo, llevaron a que su accionar militar se independizase de las necesidades políticas que debían encarnar sus formas de lucha”. Afirma pero no demuestra en qué sentido el accionar militar se independizó de las necesidades políticas y de sus formas de lucha. Por el contrario la derrota del Gobierno del peronismo burgués y burocrático en las Jornadas… y la proximidad del Golpe militar hacían posible y necesario consolidar el éxito y dentro de él armar a más de mil combatientes. La mayoría de las críticas a la lucha revolucionaria son así, pobres en el análisis y ninguna demostración. Los trabajos serios van en la dirección opuesta. En toda lucha política, la actividad militar, tanto de la guerrilla como las de tipo insurreccional, tienen independencia relativa del movimiento de masas desde el punto de vista operativo aunque no del político. Pero como la acción salió mal y después la revolución fue derrotada, parecería que esas pontificaciones son análisis correctos, que en realidad corresponden a una visión reformista, o de alguien que nunca compendió la lucha revolucionaria.

Continuamos citando Monte Chingolo. La mayor Batalla…: “el PRT-ERP había entrado en una peligrosa fuga hacia delante”. ¿Qué quiere decir fuga hacia delante? Al menos en este contexto ¡nada! es una frase que en una novela pega bien porque despierta la imaginación, pero acá estamos hablando de teoría revolucionaria. Sigamos leyendo: “Hacia una guerra de aparatos, donde olvidando las reglas que debían de orientarla, la guerrilla atacará al ejército en el lugar donde este es más fuerte”.

“Guerra de aparatos”, que olvida el exitoso trabajo de masas y la masiva y sistemática propaganda y agitación políticas, tiene el mismo valor que “fuga hacia delante”: ¡ninguno! En el libro de Inés Izaguirre se ubica esta expresión dentro de la teoría de los dos demonios. La parte final de la frase es la única que contiene un principio táctico correcto pero, hasta Monte Chingolo, la experiencia en Argentina parecía violarlo, contradiciendo a la experiencia guerrillera tradicional, que sosteine que al enemigo hay que atacarlo en movimiento. El único criterio posible de verdad, la práctica, demostró que apoyándose en la doble sorpresa, estratégica y táctica, el golpe de mano del ERP sobre los cuarteles del Ejército era posible: El ERP venía de ocupar exitosamente la fábrica militar de Villa María en 1974, y el batallón de Arsenales Fray Luis Beltrán en San Lorenzo, ambas acciones dirigidas por Juan Eliseo Ledesma, y en las que se había llevado abundante material militar, y ya había desarrollado acciones exitosas de ese tipo durante la dictadura de Agustín Lanusse. En todo caso, desde el punto de vista militar, lo que comenzó a mostrar Monte Chingolo, y antes Manchalá, fue que ya no sería fácil sorprender al enemigo en el sentido estratégico y más difícil en el táctico, por lo que en adelante tomaba mayor validez esta enseñanza de la experiencia internacional.

Más explicaciones superficiales

También se ha dicho que Monte Chingolo fue el Waterloo del ERP. Lo enuncian pero no lo demuestran. Fue una derrota de proporciones, pero no afectó la estructura político-militar, más allá de las caídas concretas de los compañeros, de las armas y la infraestructura, pero la estructura nacional del Partido y del ERP se mantuvo. La superficialidad del fin del ERP queda desmentida por el informe de Domingo Menna al CC de Moreno del 29 de marzo de 1976:

Militantes del Partido                                                  1654

Militantes de la JG (que no lo eran del Partido)         750

Combatientes que no eran militantes partidarios      350

Presos                                                                           623

Muertos                                                                         248

Desaparecidos                                                              109

Simpatizantes y colaboradores                                    2200

Total                                                                             5934

Otras opiniones

Pasado el período revolucionario surgieron opiniones por fuera de la lucha de clases, como la del ex dirigente partidario Luis Mattini, que ha afirmado que la acción se debía a que los dirigentes del PRT “a esta altura estaban perdiendo totalmente la conciencia, la iniciativa y entraban en la desesperación”. Desde el punto de vista político la lucha revolucionaria tenía la legitimidad de haber derrotado a la Dictadura, mientras que el Gobierno peronista, si bien había sido electo, desde Ezeiza había girado a la derecha y había instalado un Estado policial fascistoide. Respecto de la línea, no era más que un salto cualitativo dentro de la concepción estratégica trazada desde el IV Congreso del PRT. En lo estratégico, las acciones del ERP siempre habían sorprendido al enemigo, debido a que se adelantaban a lo que era lógico desde el punto de vista de la ciencia militar burguesa. Con respecto a si habíamos entrado en la desesperación, diremos que en ningún momento, ni antes ni después, los dirigentes, los cuadros medios, la base militante y combatiente, manifestaron dudas, temor o desesperación. Lo que primó fue la serenidad. Otra cuestión es si ante los serios indicios que teníamos de que la acción estuviese detectada, hacían aconsejable realizar o no realizar la acción. Son dos cosas distintas: La concepción estratégica y la etapa política, y la situación táctica concreta de la acción. Diferenciación necesaria para sacar conclusiones correctas.

Las causas fueron políticas

El 16 de febrero se realizó un lock out patronal que paralizó al país, pero el 5 de marzo el recién asumido Ministro de Economía Guillermo Mondelli anunció un nuevo ajuste conocido como Plan Mondelli, al que le respondió un estado de movilización similar al de Junio. Baste recordar que Mondelli pretendió congelar las paritarias después de dar un aumento del 11 %, y tuvo que dar marcha atrás ofreciendo un 20 y dejando en suspenso la cuestión de las paritarias. Es decir: La clase obrera no estaba desmovilizada sino por el contrario, dispuesta a defenderse de los ataques de la burguesía. Fue esa la razón puntual que llevó a decidir dar finalmente el golpe.[4]

En ese contexto, a partir del 25 de febrero la dirección del PRT comenzó a evaluar que, producido el Golpe militar las masas redoblarían el auge al identificar con claridad al enemigo. Ese análisis se expresó en el editorial de El Combatiente escrito por Santucho el 31 de marzo bajo el título “Argentinos a las armas”. Esta línea errónea recién fue corregida por el CE y publicada en el editorial del 9 de junio “Con fuerza hacia las masas” perdiendo tres meses valiosísimos. Aquí Santucho escribía: “cuando poco antes y después del 24 de marzo analizamos las perspectivas del golpe militar, cometimos un error de cálculo al no señalar que el peso de la represión afectaría en un primer momento a la lucha popular, dificultando la movilización de masas y el accionar guerrillero (…) al no prever taxativamente un período determinado de reflujo”.

“El error de apreciación táctica que cometimos nos debilitó en lo ideológico y en lo orgánico. En lo ideológico, en cuanto dificultó el enraizamiento de la concepción de guerra prolongada, y en lo orgánico, en cuanto no nos orientamos con máxima energía a simplificar el aparato y volcar más compañeros a los frentes de masas”.

“Las medidas de corrección comprenden entonces: 1.- Una campaña ideológica que ya se inició, dirigida a hacer carne en el Partido los aspectos concretos de la concepción de guerra prolongada; 2.- Una reducción general del aparato y reforzamiento paralelo de los frentes de masas”.

Poco más de un mes después cayeron Santucho, Urteaga y Menna lo que hizo que las medidas de corrección no se tomaran con la profundidad necesaria, y la mayoría de la dirección sustituta no comprendió la profundidad del error cometido por lo que no tomó las enérgicas medidas de repliegue necesarias, lo que llevó a que el “error de apreciación táctica” se fuera convirtiendo en estratégico. En el balance se deben considerar varios elementos, siendo el de mayor importancia estratégica que la clase obrera industrial y su vanguardia no lograron movilizar a los sectores intermedios, que aquí sólo tenemos espacio para mencionarlo. Estas son conclusiones basadas en la política, los que ven un Waterloo son los que tienen una visión militarista.

El balance verdadero será hecho en el próximo auge revolucionario

Pese a la persistente lucha de los trabajadores ocupados y desocupado ellas no logran poner en pie organizaciones militantes más allá de algunos destellos positivos.

Cuando el capitalismo imperialista ha entrado en una fase de descomposición ética y moral, en la base social se acumula odio hacia las clases explotadoras y sus partidos políticos, pero aún esos sentimientos no han madurado en fuerza política organizada. Será en esos socavones de pobreza y explotación que la militancia encontrará inspiración y respuestas para volver al ruedo de la lucha revolucionaria.

En estos momentos de búsqueda ponemos la mirada en El Cordobazo con su protagonismo obrero y popular, y la disciplina de la clase obrera; en Las Jornadas de Junio y julio de 1975 que nos enseñaron que las huelgas generales pueden salir desde las bases; en la nueva masividad que protagonizó La Rebelión del 19 y 20 de Diciembre de 2001; en los días posteriores al 14 y 18 de diciembre de 2017 vimos como los políticos y los capitalistas, a ambos lados de la grieta, se unen ante una posible rebelión; que ante hechos como la debacle capitalista iniciada en abril de 2018 la izquierda no debe mirar para el costado sino ponerse al frente de la lucha aunque esta sea tan dura como la protagonizada por las y los combatientes de Monte Chingolo. Porque sin esa determinación para vencer al enemigo no habrá revolución social. En cada situación en la que los explotados y oprimidos por el capitalismo y el imperialismo intenten tomar el cielo por asalto estará presente el ejemplo de valor revolucionario de los héroes y las heroínas de Monte Chingolo.

¡¡Gloria a los héroes y heroínas de Monte Chingolo!!


[1] Santucho, Mario Roberto: “Movilización democrática y reivindicativa”, Editorial de El Combatiente N°175, Miércoles 30 de julio de 1975.

[2] Este y los encomillados que siguen pertenecen al Boletín Interno del PRT Nº 98, del 27 de diciembre de 1975.

[3] “Por qué no se ha concretado la democratización”: BI N° 87, del 25 de septiembre de 1975.

[4] No conocemos bibliografía específica sobre las luchas contra el Plan Mondelli. En el Especial N° 13 de la Revista Sudestada, hay un artículo de Luis Brunetto sobre el tema, en el que se resalta el contexto de efervescencia obrera que rodeó a la lucha contra el Plan Mondelli y la provisoria revitalización de las Coordinadoras Interfabriles, y que coincide con nuestra experiencia militante personal. Brunetto, Luis, “Una señal siniestra”, en Tosco y el sindicalismo: https://revistasudestada.com.ar/coleccion/1/sudestada-de-coleccion/index.html

* Historiador y militante del PRT- ERP. Autor entre otros libros de La historia del PRT- ERP por sus protagonistas. Miembro de la Comisión Interna de Propulsora Siderúrgica de Ensenada, fue dirigente de la Coordinadora Interfabril de La Plata, Berisso y Ensenada, y tuvo un papel protagónico en las Jornadas de Junio y Julio del ’75, hablando a la multitud en la CGT. Participó como combatiente del ERP en la batalla de Monte Chingolo, en el retén de Puente 12, que tenía la misión de contener a los refuerzos que enviara el ejército desde el cuartel de La Tablada.

“200 años: ¿Por qué estudiar a Engels?” por Michel Löwy

El 28 de noviembre se cumplieron 200 años del nacimiento de Federico Engesls, socio teórico y político de Marx. Es un error, repetido con frecuencia, considerar a Engels simplemente como un divulgador de las ideas de Marx. No solo contribuyó, junto con Marx, en 1844- 48, a la formación de una nueva cosmovisión, la filosofía de la praxis o el materialismo histórico, sino que desarrolló análisis y argumentos sobre temas que Marx no pudo o no tuvo la oportunidad de discutir.

Por Michel Löwy* para A Terra é Redonda/

Uno de esos temas es la cuestión del comunismo primitivo, que no está ausente en Marx, especialmente en sus “Cuadernos etnográficos” inéditos, pero está mucho más elaborado en el libro de Engels El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884).

A partir del trabajo del antropólogo norteamericano Lewis H. Morgan sobre la sociedad gentil de la prehistoria, Engels estudiará con gran interés, e incluso entusiasmo, esta forma primitiva de sociedad sin clases, sin propiedad privada y sin Estado. Un pasaje del Origen de la familia ilustra claramente esta simpatía: “¡Qué maravillosa era la constitución gentil! Sin soldados, sin gendarmes ni policías, sin aristócratas, sin reyes, regentes, jueces, sin cárceles (…) Todos iguales y libres, incluidas las mujeres. (..) La civilización es una degradación, una caída, en relación con la simple grandeza moral de la antigua sociedad gentil ”.

Este análisis engelsiano del comunismo primitivo, otro término para lo que los antropólogos llamaron “sociedad gentil” (” gens “, tribal, clan o comunidad familiar) tiene varias implicaciones metodológicas importantes para la concepción materialista de la historia:

Primera: Deslegitima el intento de la ideología burguesa de “naturalizar” la desigualdad social, la propiedad privada y el Estado como características esenciales de todas las sociedades humanas. El comunismo primitivo revela que estas instituciones sociales son productos históricos. No existieron durante los miles de años de prehistoria y es posible que dejen de existir en el futuro.

Segunda: Rompe con la visión burguesa – pero compartida por buena parte de la izquierda – de la historia como progreso lineal, avance continuo de las “luces”, de la civilización, de la libertad y / o de las fuerzas productivas. Engels propone, en lugar de esta doctrina conformista, una visión dialéctica del proceso histórico: en muchos sentidos, la civilización representó el progreso, pero en otros, fue una regresión social y moral en relación con lo que fue el comunismo primitivo.

Tercera: Sugiere la existencia, en el curso de la historia humana, de una dialéctica entre el pasado y el futuro: el comunismo moderno obviamente no será un regreso al pasado primitivo, sino que retoma, en una nueva forma, aspectos de esta primera forma de sociedad sin clases. : ausencia de propiedad privada, dominación estatal, poder patriarcal.

Respecto al patriarcado, Engels utiliza, siguiendo a Morgan y otros antropólogos de la época (Bachofen), el concepto de “matriarcado” para referirise al comunismo primitivo. Es un término discutible, que ha provocado, hasta el día de hoy, muchas polémicas entre historiadores, antropólogos y / o teóricos del feminismo. Creo que lo más importante es lo que dice Engels en el pasaje que citamos: en estas sociedades primitivas había un alto grado de igualdad entre hombres y mujeres. Aquí también se trata de desmitificar la autoproclamación del patriarcado como estructura atemporal, común a todas las formaciones sociales.

Es importante señalar que, en El origen de la familia …, Engels no se refiere únicamente al pasado prehistórico. Al igual que Morgan, señala que incluso en su día, todavía existían comunidades indígenas con este tipo de organización social igualitaria. Le entusiasmará, por ejemplo, la Confederación de los iroqueses, una alianza de naciones indígenas de América del Norte: el comunismo primitivo también estuvo presente en el siglo XIX.

Estas ideas de Engels fueron retomadas por algunos de los mejores pensadores marxistas del siglo XX. Por ejemplo, Rosa Luxemburg en su (póstumamente) Introducción a la crítica de la economía política  dedica casi la mitad del trabajo al comunismo primitivo. Considera la lucha por defender estas formas de comunidad social frente a la brutal imposición de la propiedad privada capitalista como una de las razones de la resistencia de los pueblos periféricos contra el colonialismo. Según Luxemburgo, el comunismo primitivo está presente en todos los continentes; en el caso de América Latina, nota la persistencia, hasta el siglo XIX, de lo que ella llama “comunismo inca”.

Sin conocer este libro de Rosa Luxemburg (no leía alemán), José Carlos Mariátegui, fundador del marxismo latinoamericano, usa exactamente el mismo término, comunismo inca, para describir las comunidades indígenas ( ayllus ) en la base de la sociedad inca anterior. Colonización hispana. Para él, estas tradiciones de las comunidades indígenas continúan hasta el siglo XX y pueden constituir una de las principales bases sociales, junto con el proletariado urbano, para desarrollar el movimiento comunista moderno en los países andinos.

Hoy, en pleno siglo XXI, ante la crisis ecológica que amenaza la vida humana en este planeta, hay que tener en cuenta otro aspecto, mencionado pero poco estudiado por Engels. El “comunismo primitivo” era una forma de vida en verdadera armonía con la naturaleza y aún hoy las comunidades indígenas se caracterizan por un profundo respeto por la Madre Tierra. Por tanto, no es casualidad que se encuentren, del norte al sur del continente americano, en la vanguardia de la resistencia a la destrucción de bosques y al envenenamiento de ríos y tierras por parte de multinacionales petroleras, oleoductos y agroindustrias exportadoras. Berta Cáceres, la líder indígena asesinada en Honduras, es un símbolo de esta lucha tenaz, centrada en Brasil.

* Michael Löwy es Director de Investigación del Centre National de la Recherche Scientifique (Francia).

https://www.facebook.com/aterraeredonda/

Lorena Pereira, trabajadora de la fábrica recuperada La Nirva: “Con la lucha todo se puede”

Después de pasar todo el 2020 en conflicto con la empresa, los trabajadores de la fábrica de alfajores La Nirva de Lomas del Mirador consiguieron ser reconocidos como cooperativa el pasado 13 de noviembre. Ahora, en diálogo con Estación Finlandia, Lorena Pereira, trabajadora de la planta que fabrica el famoso alfajor Grandote, realiza un primer balance del mes de trabajo cooperativo que incluyó el ataque de una patota de la patronal. Además, Pereira recupera algunos de los principales momentos del proceso de lucha y deja mensajes para aquellos trabajadores que se encuentran en situaciones similares.

Por Redacción /

Estación Finlandia: ¿Cuál es el balance de este primer mes de trabajo en cooperativa?

Lorena Pereira: Es muy positivo. Al principio tal vez nos costó afianzarnos como grupo, con la costumbre de siempre trabajar bajo patrón esperábamos que alguien venga y nos dijera qué hacer, en ese sentido costó un poco, pero después nos fuimos acomodando. Tenemos todas las áreas cubiertas y hacemos todo. Es difícil porque el país en general está complicado, no es una buena temporada para nosotros, pero haciendo lo que sabemos hacer vamos a salir adelante y las perspectivas a futuro son buenas. La empresa siempre trabajó bien, de los 21 años que tengo acá el único altibajo que tuvimos fue cuando se produjo el cambio de dueño, no porque el producto no rindiera.

E.F: ¿Ahí comenzaron los problemas? ¿Con el cambio de dueño?

L.P: Sí, el proceso empieza en 2017 cuando los dueños anteriores vendieron la empresa a Matías Pérez Paradiso. En ese momento éramos 120 personas, ahora en la cooperativa quedamos 65 porque ahí empezaron los despidos, se dejó de generar trabajo y hasta llegó un punto en el que nos cortaban el gas y la luz. Nosotros nos presentábamos igual, pero fueron pasando los meses y cada vez hacíamos menos producción, hasta que el año pasado directamente empezó a dejar de pagarnos, o nos pagaba 3 mil o 5 mil pesos cada quince días.

E.F: Eso desembocó en el conflicto…

L.P: Ahí empezaron las suspensiones, en ese tiempo nos presentábamos igual en la puerta y hacíamos protestas, él venía, nos daba 5 mil o 10 mil pesos y entrábamos. Yo estoy hace 21 años en la empresa y con los dueños anteriores nunca nos había pasado esto, por lo que ni sabíamos lo que era parar por algo. Con esa inexperiencia él nos prometía cosas y entrábamos a trabajar, hasta que pasaron varios meses sin pagar y tuvimos que plantarnos, las agrupaciones de izquierda se acercaron, nos empezaron a apoyar, a dar fuerza… todo esto con la pandemia en el medio, estábamos en la calle y la falta de trabajo te empuja a seguir la lucha, no teníamos otra cosa, somos compañeros de muchos años por lo que conseguir otro trabajo estable no se puede: era pelearla o pelearla.

“Un día dijimos ‘tenemos que comer, tenemos que hacer alfajores’, cada cual se puso en su lugar y el alfajor salió, o sea que a una empresa la manejan los operarios”

E.F: Y decidieron entrar a la fábrica…

L.P: Iniciamos con la asamblea permanente para entrar a la fábrica y cuidar que no se llevaran las máquinas. Ante un aviso de los vecinos de que se las estaban llevando, nos presentamos, nos plantamos y con la asamblea permanente ingresamos. Una vez adentro hicimos guardias y turnos hasta que finalmente conseguimos la cooperativa.

E.F: ¿Cómo fue ese momento?

L.P: Nosotros un día dijimos “tenemos que comer, tenemos que hacer alfajores”, cada cual se puso en su lugar y el alfajor salió, o sea que a una empresa la manejan los operarios. Hay que ser conscientes, armarse bien y unirse, el que está en conflicto que sepa que con lucha todo se puede. No es fácil porque a veces uno se encuentra con que no sabe qué hacer, pero siempre aparece gente a apoyarte, a nosotros cada vez que algo se nos presenta están apoyándonos.

E.F: ¿Qué consejo se pude dar desde su experiencia?

L.P: A todos los que están en conflicto les decimos que sigan, que la peleen porque son nuestros derechos. A veces uno no quiere correr riesgos, pero hay que pelearla y unirse entre compañeros, la lucha es la que lleva a que te escuchen, a que sepan que vos tenés tus derechos y a hacerlos valer. Que sepan que se puede salir adelante y que si nos necesitan vamos a ir a donde haya una lucha y nos tengamos que presentar, que cuenten con nosotros.

E.F: En este mes que pasó sufrieron un episodio con una patota que ingresó a la fábrica ¿cómo fue eso?

L.P: Sí, cuando Pérez Paradiso se enteró de que nos habían reconocido como cooperativa mandó una patota que ingresó una noche y tuvimos que entrar. Los sacamos y hasta ahora no tuvimos más novedades. También hay que recordar que hoy por hoy llegamos a catorce meses de sueldos adeudados, sin ayuda del gobierno porque este señor presentaba la declaración jurada en ANSES, por eso no tenemos beneficios ni de IFE, ni de AUH, ni de nada. Él ponía que cobramos 70 mil pesos, pero la pasamos muy mal todo este tiempo.