Andrés Núñez: 30 años del primer desaparecido de la bonaerense

“Señora, su marido debe estar viajando a Brasil con una chica”. Así respondía hace treinta años el juez Amílcar Benigno Vara de La Plata al reclamo de Mirna Gómez por el paradero de su esposo, Andrés Núñez. En la madrugada del 28 de septiembre de 1990, el albañil Núñez era detenido por una patota de la Brigada de Investigaciones de la Policía Bonaerense de La Plata, acusado del robo de una bicicleta que no había cometido y torturado hasta la muerte. El cuerpo de Núñez solo apareció cinco años después y, al día de hoy, tres de los cuatro responsables directos fueron condenados, mientras que el restante, Pablo Martín Gerez, continúa prófugo. La familia reclama también que se juzgue a otros cuatro agentes por el encubrimiento del crimen.

Por Redacción/

En la tarde del jueves 27 de septiembre del año 1990 Andrés Núñez dejó su casa del barrio de Villa Elvira con su bolso y su equipo deportivo. Iba a jugar al fútbol y no regresaría hasta la madrugada del 28. En el medio, alguien robó una bicicleta – o no – y, por la noche, el Grupo Operativo N°5 de Robos y Hurtos de la Brigada de Investigaciones de La Plata, conformado por los agentes José Ramos, Víctor Dos Santos, Alfredo González y Pablo Martín Gerez, se presentó en su casa para esperarlo. No lo encontraron, pero sí se toparon con Walter Di Pietro, pareja de la madre de Núñez, a quien subieron al patrullero y golpearon hasta que se dieron cuenta de que no era el albañil. Lo devolvieron a la casa.

Cuando Núñez regresó a Villa Elvira, cerca de las tres de la madrugada, Gerez y Ramos fueron los encargados de buscarlo, al tiempo que Dos Santos y González aguardaban en el móvil policial. Los dos agentes arrastraron al albañil al fondo de la casa, donde lo amenazaron a golpes, y luego se lo llevaron a la Sede de la Brigada para acusarlo del robo de la bicicleta. Del cuerpo de Núñez no se volvería a saber nada hasta el año 1995, cuando el agente Ramos decidió cantar para beneficiarse en la causa judicial.

Mirna Gómez, viuda de Andrés Núñez, continúa reclamando por el juzgamiento de todo los responsables.

Pero antes, todavía el 28 de septiembre de 1990, Mirna Gómez junto a la madre de Núñez comenzaban su recorrido por la capital bonaerense para encontrar al hombre desaparecido. Llegaron a la Brigada tras recibir el dato de que el hombre se encontraba ahí, pero los agentes se lo negaron. Allí se encontraron con la mamá de José Guevara, otro chico que había sido secuestrado por el grupo de operaciones, y confirmaron que Núñez había estado en esa sede.

“Se contó esa noche con la actuación de varios encubridores del hecho: los policías Héctor Lazcano, Héctor Ferrero, Roberto Mártire, Alejandro Dezeo, Ernesto Zavala, Oscar Silva, César Carrizo, Gustavo Veiga, el jefe de la dependencia Pedro Costilla y su segundo, Juan Kadluwoski”, señaló ahora, treinta años después, la familia del albañil en un comunicado publicado en conjunto con H.I.J.O.S La Plata y el Colectivo Contra el Gatillo Fácil de la ciudad.

“El largo camino de lucha de justicia por Andrés comenzó con los debidos Hábeas Corpus en el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal N°7 de La Plata. El primer juez de la causa, Amílcar Benigno Vara, era un reputado amigo de los comisarios de la Maldita Bonaerense. En plena década de los gobiernos mafiosos de Menem en la Nación y Duhalde en la Provincia, la Bonaerense SA operó sobre el caso Nuñez”, continúa el comunicado.

El juez vara, quien indicó a Mirna que su esposo debía estar “viajando a Brasil con una chica”, cayó en el año 1998. Fue destituido por encubrir 27 causas, entre las que se encuentra también la de Miguel Bru, y “procesado por su accionar en la causa Nuñez, pero murió impune en marzo de 2014”.

Familiares de Nuñez, H.I.J.O.S La Plata y el Colectivo contra el gatillo fácil reclaman que se juzgue el encubrimiento del crimen.

Según se lee en el comunicado “el Comisario Mario ‘Chorizo’ Rodriguez – jefe de la Brigada de Investigaciones de La Matanza, uno de los 12 comisarios ‘Porongas’ del círculo oscuro de la bonaerense de entonces y padrino de Gerez- les gestionó a los asesinos un salvoconducto: ofreció 200 mil dólares a Vara para ocultar su responsabilidad y estirar el mayor tiempo posible la investigación”. En contacto con Gerez, “Chorizo” Rodríguez fue responsable de proveer a la Brigada el campo de General Belgrano donde finalmente el cadáver de Núñez sería “descartado”. “Chorizo” es primo de Gerez quien, a su vez, hijo de Nelly Esther Duhalde, es primo del ex presidente Eduardo Duhalde.

Cuando en 1995 el agente Ramos decidió “arrepentirse” y colaborar con la causa, para luego ser declarado inimputable, el cuerpo de Núñez fue encontrado en la “Estancia El Roble”. Había sido quemado en un tanque australiano. Más tarde – mucho más tarde – la investigación judicial permitió corroborar que el albañil había sido torturado hasta la muerte mediante el método de “submarino seco” en la sede de la Brigada.

Luis Raúl Ponce, jefe de la “patota de la Brigada”, según fallo de la Suprema Corte bonaerense en 2019.

“En diciembre de 2010 Dos Santos – muerto recientemente en prisión – y González fueron condenados a perpetua por torturas seguidas de muerte, sentencia confirmada en agosto de 2012”, indicó ahora la familia. En 2012, luego de estar 22 años pr´´ofugo, fue detenido en Neuquén Luis Raúl Ponce, responsable principal de la Brigada. En 2017, Ponce también fue condenado a prisión perpetua y el año pasado la Suprema Corte de Justicia bonaerense confirmó la pena argumentando que “en el grupo que conformaba la denominada ‘patota de la Brigada’, Luis Ponce desempeñaba el cargo y el rol de jefe.”

Treinta años después del asesinato de Núñez, el único responsable directo que queda sin ser juzgado es Gerez. El primo de Duhalde permanece prófugo desde 1993, cuando fue imputado en la causa, y el único método de captura del que dispone la Justicia es ofrecer una recompensa de entre 20 mil y 50 mil pesos.

Búsqueda con Identikit actualizado del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. El Ministerio ofrece 20 mil a 50 mil pesos como recompensa por información del ex policía.

El ex Oficial Inspector de la Brigada tuvo una última “aparición” en 2009, “cuando a través de una abogada presentó un escrito firmado de puño y letra para pedir la prescripción de la causa”, según señala el comunicado, que agrega que “se ha pedido reiteradamente que el Estado se haga cargo de su responsabilidad para detener a este asesino y ponga a disposición herramientas para una investigación seria para encontrarlo. La tardanza del Estado en llevar a juicio a estos asesinos de uniforme sólo genera más impunidad”.

En 2013 la propia Suprema Corte bonaerense decidió que el caso aún no está prescripto por tratarse de una “grave vulneración de los Derechos Humanos”. Además de juzgar a Gerez, la familia también pide que se procese a otros cuatro policías partícipes del encubrimiento del caso: Pedro Costilla, Ernesto Zavala, César Carrizo y Gustavo Veiga.

A %d blogueros les gusta esto: