“¡Todo el poder a las Asambleas!” por Primera Línea Revolucionaria de Chile

El plebiscito del 25 de octubre forma parte de la trampa jurídico política tendida al pueblo desde el régimen de los empresarios, que comprende a todo el gobierno, a las instituciones del Estado y a sus sostenedores políticos expresados en partidos y agrupaciones sociales y económicas.

Por Primera Línea Revolucionaria de Chile/

Desde antes del 18 de octubre de 2019, el pueblo de Chile se lanzó en Rebelión a las calles motivado por distintas causas que se venían arrastrando ya por 46 años, pero particularmente en los últimos 30 años que coinciden en su mayor parte, con los desastrosos y represivos gobiernos de la Concertación y de la llamada Nueva Mayoría.

Las y los estudiantes secundarios, fueron el detonante para que el 18 de octubre estallara en toda su potencia, el despertar de todo un pueblo que se enfrentó en forma heroica con las fuerzas represivas de Carabineros y todas las fuerzas armadas al servicio del régimen de los empresarios, tanto de la derecha como de la Concertación.

El pueblo exigía sueldos dignos, educación gratuita, salud de calidad, un sistema previsional distinto a las AFP, vivienda, seguridad alimentaria, fin a la represión e impunidad, el derecho a tomar las decisiones que le habían sido negadas y hasta el elemental derecho a beber agua potable, la que hoy se encuentra secuestrada por los empresarios tanto de uno como de otro sector, que se han alternado en el poder estos últimos 30 años.

El pueblo como siempre puso las y los muertos, las y los mutilados, violadas y violados, torturadas y torturados, las presas y los presos, pero por sobre todas las cosas, puso su espíritu de lucha y combatió con todo lo que tenia por obtener en definitiva su dignidad.

En noviembre y temiendo perder sus privilegios de clase, el régimen de los empresarios representado por el gobierno, las fuerzas armadas y todos los partidos políticos que sostienen el sistema, simularon haber escuchado el clamor del pueblo y acodaron que accederían a sus demandas por medio de un acuerdo político entre ellos para detener la Rebelión.

La trampa constitucional

Todo resultó ser una falsedad más del sistema capitalista ya que lo que hicieron, fue un pacto para salvar su inmundo sistema y ponerse a salvo ellos mismos del juicio popular.

Acordaron un plebiscito que contemplara cambiar la Constitución del tirano Pinochet, de la cual se han beneficiado los empresarios tanto de derecha como de la Concertación. Pero este plebiscito, descartó de plano que fuera el pueblo quien eligiera a sus propios voceros para redactar la nueva Constitución y se reservaron ese derecho ellos mismos, radicando la supuesta alternativa en dos versiones de una Convención de “políticos” donde en cualquiera de las dos formas, los únicos posibles de elegir son ellos mismos.

Pero además de eso, se encargaron por medio de la ley 21200 de quitarle a las Convenciones todo poder más allá de esa redacción hecha por ellos mismos, al dejar que se mantenga el mismo parlamento redactando leyes y que sean cinco jueces de la Corte Suprema de Justicia quienes “vigilen” que hacen o no hacen los electos Convencionalistas.

Con esta trampa, el régimen de los empresarios, se aseguran de ser ellos mismos los que hagan los supuestos cambios, manteniendo lo sustancial del modelo y régimen político, para continuar su política económica desastrosa y acrecentar aún más el sistema represivo desde el Estado.

Por esa razón evitaron en todo momento aceptar una Asamblea Constituyente, y crearon ese entuerto de “Convención” desprovista de todo poder real, pero además copada por sus propios representantes políticos.

La jugada es la misma del 88, en el sentido que supuestamente hay un cambio, pero en el fondo no cambia nada y se le hace creer a la gente que fue ella la que eligió. De esta manera, se legitima la explotación económica y se le da un respaldo de masas mayoritarias a la camisa de fuerza política-jurídica, que se expresará en la nueva Constitución hecha a la medida de una misma clase social que hoy detenta el poder en Chile.

Piñera y sus socios de la “Oposición” unidos para salvar al sistema

El plan de Piñera y sus socios de la Concertación y el Frente Amplio, no deja de ser genial si lo miramos bien. Dividió al movimiento social que estaba en la calle, hizo que un sector se identificara con el “apruebo” y de esta forma, se aislara al pueblo que lucha en las calles centrando todas las energías en el plebiscito, mientras que el gobierno y el parlamento perfeccionaban el aparato represivo para enfrentar de mejor forma al pueblo en Rebelión.

El resto de la película  ya es conocida. Los operadores políticos de la Concertación usurparían el discurso del 18 de octubre, cubren con su propaganda engañosa la opinión de la gente y extendiendo adrede la pandemia con su secuela de muerte, decidieran confinar la rebeldía de todo un pueblo digno que a pesar de todo, aún resiste de diversas formas.

Nuestra Postura

Ante estos hechos, no podemos no pronunciarnos. Primera Línea Revolucionaria poco a poco, se ha ido ganando un puesto en medio de la Rebelión y mucha gente nos mira como un referente ético político, que no se vende ni se entrega.

Nosotras y nosotros, modestxs combatientes del pueblo, que no tenemos ninguna ambición ni  nos anima figuración personal alguna, ya que reivindicamos la capucha como forma de acción política, que no tenemos ninguna vinculación de dependencia con algún partido o grupo político, que no seguimos ninguna línea u orientación de corrientes de pensamiento internacional y que por  lo tanto, nos reivindicamos autónomos, libre pensadores, de izquierda y revolucionarixs, cuya única lealtad está y estará con las clases trabajadoras y las y los explotados de la tierra, desde los territorios, desde las poblaciones, liceos, universidades, campos y montañas, venimos a manifestar en forma tajante lo siguiente:

Que el plebiscito del 25 de octubre, forma parte de la trampa jurídico política tendida al pueblo desde el régimen de los empresarios, que comprende a todo el gobierno, a las instituciones del Estado y a sus sostenedores políticos expresados en partidos y agrupaciones sociales y económicas, los grandes medios de comunicación y una buena parte de las dirigencias de movimientos sociales que le dieron la espalda al pueblo y se entregaron en brazos del sistema capitalista.

Que si bien es cierto, este evento contará con una amplia participación, eso no quiere decir que allí este radicada su legitimidad, ya que el pueblo no podrá decidir nada.

El proceso “constitucional y su plebiscito es ilegítimo, porque niega la participación popular, es el impedimento y obstáculo para la realización de una Asamblea Popular Constituyente Originaria, Soberana.

Los políticos nos imponen el que debemos ir y votar, para aprobar que sean ellos los que vuelvan a burlarse del pueblo y otra vez la alegría no llegue.

El 25 de octubre se inicia un proceso de reformas a la constitución, no es más que eso lo que sucederá, y serán reformas de cosas no sustanciales que en poco o nada beneficiaran al pueblo pobre y explotado.

La verdad es que no se va a cambiar nada de lo fundamental, seguirán los tratados de libre comercio, seguirá la propiedad privada sobre los recursos naturales y las grandes empresas, que es lo que mantiene a nuestro pueblo en la miseria, explotación y ante la Rebelión, la represión.

Nosotras y nosotros estamos por una Asamblea Popular Constituyente Soberana, construida desde y por las bases sociales, donde sea el pueblo quien elija en forma directa y se encargue de construir la idea del país que quiere.

Si nosotras y nosotros consideramos que este proceso es solo una trampa, no tenemos por qué avalarlo con nuestra participación el 25 de octubre, porque sabemos que por allí, no pasarán los cambios que el pueblo pidió a gritos en las calles de todo Chile.

Mucha gente inclusive del entorno nuestro, irá a votar y seguramente respaldará el apruebo. Contra ellos nada tenemos y hasta los comprendemos, porque fueron engañados por una feroz campaña de desinformación en medio de una terrible pandemia y crisis económica, ambas auspiciadas e incentivadas desde el mismo gobierno.

Pero debemos puntualizar en forma precisa, que nosotrxs no nos involucraremos en la trampa del régimen de los empresarios y no iremos a votar por ninguna de las supuestas opciones el día 25 de octubre. Nosotras y nosotros ya votamos el 18 de octubre,  votamos luchar y eso haremos.

Llamamos a todas y todos a seguir en la lucha por medio de un camino claro y concreto, para terminar este régimen de explotación, miseria y represión.

Proponemos la Construcción desde ya de la Gran Asamblea Popular Constituyente

Esta Gran Asamblea de todo el pueblo debe empezar a dar sus primeros pasos desde los territorios, y debe funcionar en forma paralela a cualquier proceso que se de desde el Estado y desde sus operadores políticos expresados en el Congreso, la Convención de los políticos, el gobierno o los partidos políticos.

Todo el proceso Constituyente Popular, debe estar acompañado por una permanente y ascendente movilización social, que sea la continuación natural de la Rebelión iniciada en octubre.

1-Proponemos que los voceros de las Asambleas Territoriales sean mandatarios revocables. O sea, no van a representar lo que ellxs crean, sino el mandato de su asamblea base y de no cumplir esta obligación, sean removidos de inmediato por la propia asamblea que los designó para ser su mandataria o mandatario.

2-Proponemos la mas grande de las movilizaciones en todo el país para el 18 de octubre, bajo los pliegos de exigencias de cada sector, pero bajo la consigna única de ¡Asamblea Popular Constituyente, Todo el Poder a las Asambleas!

3-Proponemos lanzar una campaña nacional, por la libertad inmediata de todas y todos los presos políticos.

4-Proponemos levantar la exigencia de un salario mínimo de 700 mil pesos para todas y todos los trabajadores, y que sea la escala base para las demás remuneraciones.

5-Proponemos la campaña nacional e internacional: ¡Impunidad Jamás! Juicio y castigo a los violadores de derechos humanos.

6-Proponemos levantar la campaña, cien mil voluntarias y voluntarios por la Asamblea Popular Constituyente desde  y en los territorios, que sean los facilitadores de este proceso y que entreguen los elementos básicos para que las asambleas se formen en cada territorio que no existan y donde ya existen, que ayuden en las tareas educativas y de funcionamiento.

7-Por último, proponemos a toda la prensa independiente y comprometida con el nacimiento de un nuevo Chile, sumarse a la campaña para impulsar y desarrollar la Gran Asamblea Popular Constituyente de todo el pueblo y que difunda las actividades que se van desarrollando.

Nuestra sencilla y modesta propuesta esta dirigida no a las organizaciones ni grupos políticos, esta dirigida a la mujeres y hombres de cualquier edad y condición de nuestro país. También si ellos así lo determinan, al Pueblo Nación Mapuche que lucha junto al pueblo chileno.

Nosotras y nosotros no podemos menos que expresar nuestro reconocimiento, a todas y cada una de las personas que nos han seguido y apoyado en las malas y en las buenas. Ellas y ellos hoy son nuestro sostén ético político para desarrollar esta posición y propuesta.

Tengan la certeza que nosotras y nosotros, seguiremos en las calles junto al pueblo poniéndole el pecho a las tareas, pero con inteligencia y audacia. Las y los Primera Línea, jamás soltarán la capucha mientras haya injusticias en Chile, así lo hemos prometido y así lo cumpliremos. Porque el pueblo no tiene nada que perder y si un mundo entero por ganar,

¡NO AL FRAUDE DE PIÑERA Y DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS DEL SISTEMA!

¡ASAMBLEA POPULAR CONSTITUYENTE AHORA!

¡TODO EL PODER A LAS ASAMBLEAS!

¡ARRIBA LXS QUE LUCHAN!

PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

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