Alex Callinicos: «Vivimos una nueva era de catástrofes»

Alex Callínicos es uno de los pensadores marxistas más importantes, con una larguísima trayectoria política y una vasta producción intelectual. Dirigente del Partido Socialista de los Trabajadores británico (SWP) y Profesor Emérito en el King’s College de Londres, ha caracterizado en su último libro a la época actual como una «nueva era de catástrofes», provocada por la sobrevivencia del régimen capitalista. La catástrofe ambiental, la ultraderecha y la irrupción de Trump, la guerra de Ucrania y las tendencias hacia una nueva guerra mundial, y la guerra genocida contra Gaza en esta primera parte de una extensísima entrevista realizada a tres bandas, Buenos Aires- Vancouver- Londres.

Entrevista de Leonardo Del Plá y Luis Brunetto/

Estación Finlandia: Tu último libro se titula La nueva era de las catástrofes: ¿por qué «nueva» era de catástrofes? ¿Cuál es la anterior? ¿Qué tiene de distinta esta nueva era de catástrofes?

Alex Callinicos: Lo primero que quisiera señalar es que hay una comparación implícita en el título del libro: si es la nueva era de catástrofes, eso nos lleva a preguntarnos cuál fue la era previa de catástrofes.

Y aquí cabe la formulación que hizo Eric Hobsbawm, que caracterizó al periodo entre 1914 y 1945 como una era de catástrofe. Podemos describirla como la crisis sistémica del imperialismo y su desarrollo que provocó como consecuencia las dos guerras mundiales, la Gran Depresión de 1930, la Revolución Rusa y la Alemana, el advenimiento del fascismo, el Holocausto.

Esa es la primera era de catástrofe. Y esta etapa es superada con la victoria del liberalismo imperialista en los EEUU Y si bien muchas cosas pasaron luego de eso, ninguna ha tenido la intensidad destructiva de ese período. En cambio, el período que estamos atravesando ahora es comparable a esa época de catástrofe. Vivimos en una nueva era de catástrofes.

EF: ¿Y en que se diferencian ambas épocas?

AC: Justamente la razón por la que se hace la comparación, para no asustarnos y poder analizarlo, es para intentar diferenciar cuáles son las similitudes y cuáles son las diferencias entre estas etapas.

¿Qué es lo mismo? Crisis económica mundial, competencia interimperialista, la clase de guerras que se están desarrollando, más particularmente en el periodo cercano en Ucrania, en Gaza y otras partes del Medio Oriente. Y sumado esto al resurgimiento de la derecha extrema, son las similitudes. Esto último, comparable al fenómeno que ocurrió en la década de los 30, nos referimos a los Milei, a los Trump.

Lo diferente es que ahora asistimos al hecho de que la humanidad tiene un potencial de destrucción masivo de la civilización. Lo que es diferente es que en el centro de esta nueva época de catástrofe está la posibilidad de la destrucción de la naturaleza por el capitalismo.

El sistema capitalista global está conducido por la explotación del combustible fósil, dominado por lo que se conoce como “capitalismo fósil.” Esto produce la destrucción del ambiente y el calentamiento global, no como algo que va a ocurrir en el futuro, sino algo que estamos experimentando en este momento.

Tenemos las inundaciones en España, los incendios en California, los incendios en la Patagonia. Estos son pequeños ejemplos de cosas que están ocurriendo a mayor nivel. La pandemia también fue una consecuencia de la destrucción de la naturaleza, la creciente colonización para la extracción de riquezas naturales, la industrialización de la agricultura, con todo el potencial que estas intervenciones generan para que diferentes patógenos puedan alcanzarnos.

Y la combinación de todos estos factores es, justamente como dije antes, lo que puede surgir como una amenaza a la civilización humana entera.

EF: Y además de la posible catástrofe natural, hay un incremento notable de las guerras en el mundo: ¿creés que la situación actual puede llevarnos a guerras de la magnitud de las guerras mundiales previas?

AC: Sin duda vemos que lo que eran rivalidades más discretas, ahora se están convirtiendo en una competencia global entre los muchos poderes imperialistas. La guerra en Ucrania tiene un carácter imperialista. En este momento, los europeos, la Unión Europea, está llorando y quejándose porque Trump quiere ponerle fin, quiere llegar a un acuerdo directamente con Putin. ¿Por qué no incluir en la solución a Europa? ¿Por qué no incluir en la solución a Ucrania? Y la respuesta es simple, porque los poderes imperialistas están detrás, y en esa guerra son Rusia y EEUU. Entonces, esos poderes son los que van a resolver el conflicto. No es que esto sea algo bueno, pero esto que ha mantenido engañada a mucha gente, muchos sectores, incluso de la izquierda argentina, creyendo que esto era una guerra de liberación nacional. Claramente, se está demostrando que esto era un conflicto interimperialista, aunque no es tan simple como verlo como una lucha entre Rusia y EEUU.

EF: ¿En qué sentido?

AC: De alguna manera es un show menor comparado al nivel de conflicto que mantienen China y Estados Unidos y su potencial, teniendo en cuenta que China actualmente tiene la capacidad militar y económica de amenazar a EEUU. Rusia no lo tiene, es muy débil. Sí podría Rusia destruir a la humanidad con sus armas nucleares, pero no tiene la capacidad de  desplazar a EEUU del lugar que ocupa hoy en el mundo. Y una de las cosas significativas acerca de la guerra de Ucrania es que, para sobrevivir, Rusia ha necesitado el apoyo de China. China intervino comprando energía a Rusia, proveyendo manufacturas especializadas que le permitieron continuar esa guerra en Ucrania. Entonces, vemos cómo ese tipo de conflicto se globaliza, del mismo modo que los conflictos en Medio Oriente. Estados Unidos y el poder imperialista europeo han apoyado a Israel, han permitido que Israel avance en lo que es el genocidio generado en Gaza, pero una vez que Trump llegó al poder, por sus propias razones oportunistas instruye directamente a Netanyahu para llegar a un acuerdo, y Netanyahu responde directamente “Sí, señor, lo que usted diga.”…

EF: …y lo forzó a una negociación…

AC: Entonces, los poderes occidentales han permitido esta guerra porque se sienten bajo la presión de una serie de enemigos, el llamado eje de adversarios de EEUU, como China, Rusia, Corea del Norte e Irán. Irán está proveyendo con drones y otro tipo de armamentos a Rusia. Inclusive, tropas norcoreanas están participando del conflicto en Ucrania. Entonces, asistimos a una lógica de los conflictos como guerras mundiales. Y yo estoy de acuerdo con el análisis más general que ha hecho la TIR, la Tendencia Revolucionaria Internacional de Italia, de interpretar estos conflictos no como una serie de conflictos aislados, sino como una serie de conflictos que en su sumatoria hacen a un conflicto global. Pero yo señalaría dos cuestiones. Una que hay contratendencias dentro de los diferentes actores. Por ejemplo, China no está contento con el acercamiento de Corea del Norte a Rusia, porque China quiere controlar a Corea del Norte, mantenerla aislado o dentro de su área, y aislada también de ilas relaciones económicas que China tiene en Asia. Entonces, esto nos muestra que hay tensiones en este bloque y también, por supuesto, hay tensiones en el bloque imperialista occidental. Por ejemplo los europeos ahora están teniendo un ataque al corazón descomunal en relación a las medidas que Trump está intentando llevar adelante.

EF: …claro, al giro de Trump en la guerra de Ucrania.

AC: Ahora el ministerio de defensa de Trump está diciendo que la OTAN no va a durar para siempre. Pero al mismo tiempo los europeos cuando EEUU les plantea el hecho de doblar los esfuerzos en el presupuesto de defensa, los europeos claman que no, que no lo pueden pagar. Por ejemplo Alemania plantea que tiene reglas fiscales internas que no le permiten llegar a esos montos,  a ese presupuesto de defensa. ¡Entonces están malditos, no pueden convivir con EEUU y no pueden vivir sin EEUU! Entonces dentro de los bloques más grandes hay muchos conflictos internos.

EF: ¿Y cuál es la segunda cuestión?

AC: El segundo factor que quiero resaltar es obvio pero vale la pena remarcarlo, y es el hecho de que si llegáramos al extremo de una guerra real entre China y EEUU, sería directamente una guerra nuclear que destruiría a la civilización humana mucho más rápido que el cambio climático. Y esto actúa como un freno.

Es un tipo de guerra que no existía en la era previa de  catástrofes, excepto al final cuando se empezaron a desarrollar las armas nucleares. Entonces había guerras, guerras locales, guerras coloniales, enfrentamientos con contrainsurgencias en las colonias. Todos esos procesos estaban más o menos bien para la consideración de los poderes imperialistas.

Pero una guerra imperialista a gran escala destruiría a todos, incluyendo la civilización humana. Y ese es un precio muy alto a pagar. Hoy en día sabemos que por ejemplo un tipo como Ronald Reagan, que era de los más guerreristas, tenía un temor enorme a las guerras nucleares. De hecho soñaba con eso, tenía pesadillas al respecto. Pero si bien los actores actuales podrían llegar a tener este mismo terror a un conflicto nuclear, no están en control total al respecto.

EF: Parecería ser que los poderes imperialistas siempre están caminando cerca de este límite que estabas planteando, pero si bien tienen incluso internamente muchas tensiones, no parece ser conflictivo para ellos usar al genocidio como herramienta de guerra, como ocurre, como ha estado ocurriendo en Gaza…

AC: Hay un libro que se llama Los caminantes nocturnos (Sleepwalkers), que indica que los líderes de los poderes mundiales no intentaron crear la primera guerra mundial, pero ciegamente caminaron hacia ella. Y eso podría volver a ocurrir.

El genocidio sirve desde el punto de vista de la clase capitalista como un mecanismo de la acumulación y de la expansión reproductiva del capital. Trump es tan crudo en el uso de sus lógicas, de cómo piensa el capital y cómo esto se condice con la lógica de llevar adelante genocidios, que lo plantea abiertamente con la idea de mover a los palestinos de Gaza y generar un circuito de especulación inmobiliaria para esa zona. El deseo de ganancia ahí está enteramente visible.

De todos modos no creo que el genocidio siempre ocurra por estas razones, no creo que la idea del genocidio esté considerada por nociones de ganancia por la clase dominante israelí, sino porque que necesita una solución al problema de toda esta gente que han expulsado y expropiado. Y la única solución que la extrema derecha está viendo es la de destruir al pueblo palestino.

Del mismo modo que no creo que los nazis hayan querido destruir al pueblo judío por razones económicas, aunque firmas alemanas que aún existen hasta el día de hoy se beneficiaron enormemente con el Holocausto. Pero la razón principal fue que, en su visión ideológica utópica nazi, ir a la guerra era justamente el modo de liberarse ellos del pueblo judío.

Entonces, en general, el genocidio tiende a tener razones ideológicas y no tanto económicas, aunque siempre hay algunos motivos económicos que también van en la misma línea. Los primeros colonos en Estados Unidos, en la medida en la que fueron avanzando en el territorio, hacia el oeste y el norte, lo que querían de los pueblos originarios eran sus tierras. No querían su fuerza de trabajo, diferenciándose, por ejemplo, de lo que ocurría en Sudáfrica, donde los colonos no sólo tomaron la tierra, sino que además querían la fuerza de trabajo de los pueblos originarios. Aquí estoy sólo poniendo de relevo los diferentes contextos en los que el genocidio se manifiesta.

EF: Y una guerra mundial hoy provocaría también un genocidio nunca visto…

AC: Claro, si llevamos esto al contexto de una posible guerra nuclear, estamos hablando de genocidio absoluto, acabando con todos los seres humanos y también, obviamente, una destrucción enorme de los recursos de la tierra. Digamos, desde el punto de vista de la gente que oprimiría los botones, aunque ellos tuvieran la capacidad de sobrevivir en algún búnker o en algún refugio, no es un gran proyecto de futuro para ellos. Entonces eso se suma a los frenos que tienen estos personajes, aún cuando la naturaleza competitiva del sistema en el que están puede llevarlos a pasar sobre este límite y esos frenos.

EF: Y en este escenario asistimos a la irrupción de Trump. ¿Cómo crees que eso está reconfigurando el escenario global?

AC: Es extraño como un individuo tan horrible y banal ha llegado a ocupar el lugar que tiene. Pero él sí representa actualmente un cambio con su presidencia anterior.

En términos políticos es una irrupción por la que ahora se integra a la política burguesa, representando dentro de ella a la extrema derecha, llevándola al poder gubernamental. Él abrió paso y está abriendo paso para muchos otros, incluyendo por supuesto a Milei.

Todo esto se explica como producto de la crisis económica del 2008, que es la crisis que ha generado la contrarreacción política que desplazó los modos neoliberales previos. Esto permitió a la extrema derecha llegar al centro de la política burguesa y a estos cargos gubernamentales.

Hace pocos meses en Inglaterra el partido laborista ha conquistado una mayoría. pero el partido de extrema derecha Reform Uk ha crecido muchísimo. Es la clase de transformación que está ocurriendo en términos de la política burguesa doméstica.

EF: ¿Y en el terreno de la economía mundial?

AC: Ahí tenemos un quiebre en la forma en la que Estados Unidos va a manejar la economía global en relación a como las cosas han sido manejadas desde el final de la segunda guerra mundial y más recientemente desde el colapso de la Unión Soviética.

EEUU venía manejando la política global, mundial y económica en base a un bloque geopolítico de los países líderes de esta economía mundial institucionalizado a través del Fondo Monetario Internacional, las Naciones Unidas, la OTAN, la Unión Europea, a su manera. Un grupo de instituciones multilaterales dominadas de fondo por los Estados Unidos pero incluyendo a todas las otras potencias mundiales.

Así es como se reglamenta el orden internacional del cual se habla tanto. Por supuesto es algo muy hipócrita. Hubo un columnista en el Financial Times, el más importante diario burgués en el occidente, que dijo que “ahora con Trump, Putin y Xi Jinping tenemos una nueva era de imperialismo”, y yo dije “bueno eso es increíble olvidaste mencionar a Iraq”, y él respondió “bueno en el caso de Iraq no se trataba de un intento de anexión.” ¡Oh sí! !Hay una gran diferencia! Invadieron el país, tiraron abajo al gobierno, mataron al presidente, desmantelaron el ejército, crearon un desastre para la población de Iraq.

Las reglas entonces del orden mundial son reglas directamente dictaminadas por los Estados Unidos y lo que Biden hizo contra China y Rusia, lo hizo generando una alianza global con la OTAN, una asociación de los poderes internacionales en contra de Rusia y China, y tuvo bastante éxito en ello. Y aunque esos problemas no tenían estrictamente que ver con la OTAN, aún así la OTAN había tomado el rol relevante de una alianza global.

Las sesiones de la OTAN ahora están también recibiendo gente de fuera, poderes de fuera de la OTAN como por ejemplo Japón, Corea del Sur, Israel, Nueva Zelanda. Es una alianza global dirigida contra Rusia pero también particularmente contra China.

En cambio Trump articula la participación de lo que sería una posición minoritaria dentro de los espacios políticos o de clase dominante burguesa de EEUU. Entonces Trump ahora puede articular lo que ha sido la posición de un grupo minoritario dentro de los líderes de la política estadounidense, que no es la de las grandes corporaciones internacionales. Y esta posición sostiene que hay una carga, un peso sobre los EEUU y ese peso necesita ser sacudido, necesita quitárselo de encima.

EF: …y aparecen figuras como Marco Rubio o Musk…

AC: Rubio, el secretario de estado de Trump, dice que de hecho este orden mundial es nocivo para los EEUU y también agrega que ya está terminado. Ahora tenemos grandes poderes dominando zonas y negociando entre ellos. Esa es la clase de mundo en el cual Trump y la gente que lo rodea se sienten cómodos.

Entonces veamos cómo se desenvuelven las cosas. Trump, como prometió en la elección, va a estar intentando sellar un trato con Putin que obviamente va a dejar a Rusia controlando las partes de Ucrania que hasta el momento ocupa. Ahora suma la idea de generar un negocio inmobiliario en Gaza, lo cual es algo complicado porque aun continúa intentando que los israelíes no sigan con la guerra. Entonces su solución parece no ser la mejor.

Creo que lo que le ocurre es que está menos interesado en la geopolítica y sí muy enfocado en la economía global. En otras palabras, en las rivalidades económicas es donde él pone el foco, entre los EEUU y las otras economías líderes del mundo. Hay a quienes acusar de haber estado explotando a EEUU y siendo parásitos suyos. Y entonces es de donde saca estas herramientas, muestras de poder, con la imposición de tarifas para renegociar relaciones de intercambio en términos mucho más favorables para los EEUU.

Esto entonces refleja las tensiones entre los poderes imperialistas que ya se habían puesto de manifiesto cuando Trump llega al poder, pero él acelera el proceso y lo hace más anárquico, aún más anárquico e impredecible de lo que era antes.

Y debemos enfatizar que todas estas políticas se están desenvolviendo como una ofensiva contra la clase obrera estadounidense. La clase de juegos que Musk y su pandilla han estado desarrollando en Washington representan un intento de reducir los estándares de vida, y esto va a causar un retroceso enorme para la población trabajadora, a menos que sea resistido con ferocidad.

EF: Y específicamente en relación a Ucrania: ¿cómo interpretás la intervención de Trump?

AC: En alguna medida esto refleja la lógica de toda la situación. La guerra está completamente paralizada. En este momento Rusia está muy lentamente empujando la línea de las fuerzas ucranianas. Los ucranianos han logrado, con el apoyo necesario, detener el avance ruso la mayor parte del tiempo evitando un avance significativo, como llegar a Kiev. Pero le faltan los recursos y capacidades para derrotar a los rusos y para expulsarlos.

El ruido que la acción de Trump está generando en Europa es intenso. La Unión Europea ha cometido el error de poner como representante a alguien que es completamente antirruso. Una ministra que quiere ver a la federación rusa destruida, derrotada. Sería interesante ver si esta ministra logra sobrevivir a su cargo.

Del otro lado Trump está ganando. Y tiene sentido la negociación. Pero tiene la suerte de haber aparecido en este momento, cuando está claro que la situación no da para más. El resultado va a ser un trato que le va a permitir a Rusia quedarse con Crimea y la mayor parte del sureste de Ucrania.

Va a ser una situación muy peligrosa, porque las fuerzas ucranianas nacionalistas van a querer recuperar esa tierra. Lo cual puede derivar en operaciones de guerrillas y distintos conflictos. Los rusos se van a defender y van a intervenir si esto se da. Ambos lados van a estar reconstruyendo en este tiempo de negociación sus fuerzas militares.

Entonces se convierte en una situación muy inestable. Trump está diciendo que los europeos van a tener que aportar las fuerzas de mantenimiento de paz. Los europeos temen a eso y tienen capacidades militares mucho menores. Para ponerlo en claro, Rusia está gastando mucho más en su estructura militar que todas las naciones de la Unión Europea juntas, combinadas. Entonces es una situación muy inestable y peligrosa.

Hay que recordar que al momento en que la primera incursión sobre Kiev fue detenida y falló, Putin estaba dispuesto a sentarse a negociar. Pero eso hubiera involucrado la promesa de que Ucrania se iba a mantener neutral y no iba a ser parte de la OTAN. Y esa negociación no fue permitida por el poder británico y por otros poderes intervinientes. Eso fue un acto criminal que ha resultado en la pérdida de miles de vidas, de destrucción terrible y mucho sufrimiento.

Entonces la guerra en Ucrania muestra tanto el carácter salvaje del imperialismo ruso como el carácter salvaje del imperialismo del occidental. Expone a los dos a la misma condena.

Segunda Parte: domingo 2 de marzo.