“Chile entre el Covid, la mentira, el hambre y la protesta social”, por Roque de PLR, desde Santiago

La pandemia del Covid- 19 parece haber interrumpido el curso de la Rebelíon desatada a fines del 2019. La clase dominante chilena, luego de maniobrar infructuosamente para contener el decurso de las luchas, encontró finalmente en la Pandemia el pretexto para reforzar el control político por parte de un estado ya de por sí heredero de las prácticas represivas del pinochetismo. Pero la operación consensuada entre el piñerismo y los viejos partidos de la Concertación choca contra la revitalización de las luchas. Las mentiras de Piñera echan nafta al fuego.

Por Roque de Primera Línea Revolucionaria, desde Santiago de Chile para Estación Finlandia/

La Rebelión Popular que se inició en octubre, puso las cosas claras sobre el “modelo chileno” y desnudó una realidad que veníamos denunciando por años. El modelo tenía que reventar al grito de dignidad, y a poco de andar salió a la luz la realidad que se escondía muy bien con la publicidad de un modelo exitoso: ¡Tenemos hambre!

Esta realidad, se volvió totalmente visible a partir del desarrollo de la pandemia del Covid- 19. Por supuesto, el sistema hace lo de siempre, que es proteger la dictadura de los empresarios y abandonar al pueblo a su suerte. Meses antes, en medio de la Rebelión, los políticos de todos los colores corrieron presurosos a firmar un acuerdo para escamotear las demandas populares y poner a salvo el sistema, prometiendo reformar la constitución y hacer algunos cambios. Pero claro, cambios y reformas controlados por los mismos de siempre: La clase burguesa empresarial aliada y subordinada al gran capital transnacional.

La llegada de la pandemia, no hizo otra cosa que mostrar la verdadera cara de unos y otros, cuando empresarios y políticos se unieron bajo la idea que se debía seguir con la marcha de la economía, aun a costa de la vida de miles de chilenas y chilenos, tal como lo dijeron públicamente dirigentes del comercio y de los empresarios.

El gobierno de Piñera de inmediato tomó medidas para poner a salvo la ganancia de los empresarios y se apresuró a dictar leyes y decretos respaldados, la mayoría, por la así llamada oposición (la verdad debería llamarse colaboración) y traspasó ingentes recursos económicos de todos los chilenos hacia los empresarios.

Sí, el Piñeravirus es más mortal que el coronavirus…

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ENTRE EL HAMBRE Y LA COVID-19

Pero más que Piñera, la responsable es una élite política en Chile que lleva por lo menos 30 años administrando la institucionalidad de Pinochet, en la que se sienten cómodos y a gusto tanto socialistas como demócratas cristianos y frenteamplistas. Por eso, cuando Michelle Bachelet aparece criticando la respuesta sanitaria de Sebastián Piñera, busca desentenderse de una realidad, que ella, tanto como ministra de Salud de Lagos y presidenta de Chile en dos ocasiones, ayudó a producir. La falta de honestidad, la hipocresía y el oportunismo de la élite política en su conjunto, es brutal. Debemos decirlo con todas sus letras: no existe diferencia entre Frei, Lagos, Piñera o Bachelet

La tensión provocada por las grandes movilizaciones, generó la reacción de las élites políticas que enmascararon todas las crisis en los últimos 40 años, incluyendo la actual crisis sanitaria. Y mientras todo Chile pedía a gritos una paralización de las actividades para detener la curva ascendente, esa elite política levantaba el concepto de “vuelta a la normalidad”

LA VERDAD SE EMPIEZA ASOMAR.

La verdadera cifra de muertes por la pandemia en el país, ha quedado evidenciada cuando la periodista Alejandra Matus, a través de su cuenta de Twitter, hizo público un documento que revela los muertos ocultos tras el número oficial. Entre el 3 de marzo y el 29 de abril, el Registro Civil reportó 4.201 fallecidos por “enfermedad respiratoria”. Mientras que el Ministerio de Salud –Minsal – reconoce 209 fallecidos por la Covid-19, “Datos de Cementerio General, revelan un aumento de 80 por ciento de muertes por causal respiratoria entre marzo 2019 y marzo 2020, y 24 por ciento para abril 2019- 2020. Sepulturas por Covid-19 en ese período son apenas 20, es decir 12 por ciento de las causales respiratorias consignadas en certificados oficiales”, refiere la periodista.

Este viernes de madrugada, CIPER* hizo pública la investigación que desnuda las mentiras del gobierno con la complicidad de la elite política y que era un secreto a voces: la cifra de fallecidos y contagiados que el gobierno informa a la OMS, es muy superior a la informada todos los días por los voceros oficiales a la ciudadanía. Desde muy temprano del sábado, denunciamos esta situación junto con miles de chilenas y chilenos y finalmente el representante de turno de la burguesía en la Moneda, tuvo que ceder y el doctor muerte, como se conoce al ex ministro de salud Jaime Mañalich, tuvo que renunciar.

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Mañalich con Piñera

La renuncia de Mañalich, evidencia la profundidad de la crisis al interior del gobierno que se ha visto obligado a cambiar varios ministros en las últimas semanas, pero también pone de manifiesto la podredumbre de un sistema jurídico-político económico y social sostenido sobre la muerte, la corrupción, las mentiras y la más letal represión contra la población indefensa.

A tal punto llega la crisis del sistema, que aún con todas las evidencias sobre la mesa de la criminal actuación del ex ministro, la llamada oposición dentro del parlamento, recién va a “estudiar” la posibilidad de una acusación constitucional.

LA PEOR CARA DEL NEOLIBERALISMO

Cuando han pasado tres meses desde el primer caso reportado en Chile, el registro es de 174.293 personas contagiadas y 3.323 personas fallecidas, en la primera quincena de junio 2020. Es evidente al calor de las nuevas investigaciones, que estas cifras no guardan relación con la realidad, y será muy difícil obtener datos reales que confirmen el total de fallecidos. El gobierno y el sistema los oculta, porque ellos ponen de manifiesto la total crisis del sistema de Salud mantenido tanto por Concertación hoy opositora, como por la derecha que hoy es el gobierno del terror.

La situación es de incertidumbre, no se sabe hasta cuándo aumentarán los contagios, cuándo se acabará la epidemia, ni cuándo volverán a manifestarse las personas. Mucha gente no va a los centros de salud porque están colapsados. Y si lo hacen, es cuando están graves, en cuyo caso, como “solución” les dice que primero se hagan el PCR del Covid-19 que demora como mínimo en el sistema público, una semana en dar los resultados. Ésta prueba médica, de forma particular, tiene un costo sobre los 25.000 pesos, o sea, unos 35 a 40 dólares mínimo y puede ser más caro. Entonces, cuando las personas llegan a ese extremo, ya es tarde para actuar.

La pandemia ha evidenciado el verdadero rostro del capitalismo, donde el sistema público no es capaz de responder. Por otro lado, también muestra la peor cara de la ‘municipalización’ de los servicios de salud. Es decir, que estos no están centralizados por el Ministerio de Salud, sino que son administrados por las municipalidades, y en el caso del seguimiento de los casos de Covid-19, no reciben ni un peso para financiar estas actividades.

EL HAMBRE EMPIEZA A GANAR LA CALLE

Desde el 18 de mayo se reactivó la protesta social, con la primera manifestación por hambre en la Comuna de El Bosque (zona sur de Santiago), como sucedió en varios lugares de Chile. A su vez, el Estado desde ese momento, reactivó los desalojos de tomas de terreno por parte de pobladores sin casa y de recuperaciones de terreno Mapuche, dejando a cientos de personas en la calle.

Con la idea de hacer proselitismo político con dineros fiscales, el Gobierno, en su intento desesperado por subir en las encuestas, decidió, entregar “canastas familiares” o cajas de alimentos al 70 % del 40 % más vulnerable.

Esto también produjo que muchos alimentos, como las legumbres (en su mayoría importadas), subieran un tercio de su valor. Así, el costo de la vida y de la alimentación, que ya ocupa parte importante de los gastos del salario de las familias, aumenta obligando a las familias a tener que alimentarse con comida de peor calidad, o simplemente dejar de consumir alimentos sanos y que ayuden a fortalecer su sistema inmune en esta pandemia.

Mientras el contagio está descontrolado, las grandes empresas presentan decretos a través de leyes existentes o proyectos de ley, orientadas a reactivar la economía de las Constructoras, Inmobiliarias, Mineras, Pesqueras, Forestales, Agroindustria, entre otras, con subsidios, préstamos, y endeudamiento del país con el Fondo Monetario Internacional.

VIOLENCIA A LA ORDEN DEL DÍA

Por otra parte, comunidades indígenas denunciaron represión por parte de carabineros en la región de Lonquimay. Desalojos injustificados, constantes y reiteradas amenazas de carabineros contra pueblos indígenas, personas de la comunidad mapuche y en especial el werken (vocero) Alejandro Treuquil, quien fue emboscado y ejecutado por desconocidos, justo antes de la reunión del líder indígena con el Instituto Nacional de Derechos Humanos -INDH- por denuncia de hostigamientos policiales desde el 13 de mayo.

Ahora solo queda la denuncia de la viuda por la amenaza de muerte, que recibió el vocero indígena de la comuna de la Araucanía, por parte de los carabineros y un llamado del Instituto Nacional de Derechos Humanos -INDH- a las distintas autoridades chilenas para que su muerte sea esclarecida con celeridad y diligencia. “El Consejo del Instituto Nacional de Derechos Humanos expresa su profundo pesar por el homicidio del werkén mapuche Alejandro Treukil Treukil, del lofWeNewen de la comuna de Collipulli, ocurrido la madrugada del 5 de junio” señala parte de un comunicado que, a esta hora del partido solo es un saludo a la bandera.

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En los últimos meses se han realizado más desalojos de tomas de terreno de pobladores sin casa y de fundos, realizados por comunidades Mapuche en todas las regiones, debido a que los dueños de estos terrenos son estas mismas grandes empresas. La situación de los pueblos ancestrales o indígenas, es aún peor, tienen pocas tierras para subsistir y darle un sustento a familias extendidas. Algo similar ocurre con los pequeños productores campesinos de alimentos, quienes venden su producción a bajo costo a empresarios camioneros, que controlan los precios de alimentos. Mientras tanto esas grandes empresas, intervienen grandes extensiones de tierra o las siguen comprando. Es más, en los últimos días falleció don Julio Faundez en una recuperación de terreno, hecha por campesinos en el sur de Chile, los que fueron usurpados por la Forestal Arauco. Y ahora el asesinato en un ataque armado de encapuchados al líder mapuche de la comunidad WeNewen de Collipulli, además de herir a dos personas más.

DIAGNÓSTICO DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

Las medidas del Gobierno de Piñera van dirigidas a profundizar el modelo neoliberal. Limita a las personas el cambio de un fondo de pensión, moderniza el sistema de inteligencia y represión policial-militar con, por ejemplo, la llegada de funcionarios de la Marina (con el mejor sistema de inteligencia) a la Agencia Nacional de Inteligencia -ANI- y también con proyectos de ley orientados a entregar más facultades al presidente de la República, los encargados de Carabineros y Fuerzas Armadas de inteligencia regionales y provinciales.

Es evidente que hacen diagnósticos de cómo operan las organizaciones sociales, con la idea de desarticularlas o disminuir su influencia. Asimismo, se asegura la impunidad judicial de los responsables (políticos y de los grupos policiales, militares y civiles) de la represión o asesinatos de líderes sociales o indígenas, lo que se ha visto profundizado con el Estado de Emergencia.

“SOLO EL PUEBLO AYUDA AL PUEBLO”

Como estrategia de subsistencia, las familias más vulnerables del país se acercan cada día a la olla de alimentos, como a la memoria social de los barrios populares.

El pueblo chileno ha reaccionado de diferentes formas. Por un lado, ha retomado y recuperado su memoria histórica haciendo las Ollas Comunes, un tipo de comedor popular que, desde hace más de 100 años, los sectores populares han utilizado para enfrentar el hambre. Al menos en Santiago hay cientos de Ollas Comunes, donde se alimentan a muchas personas. Pero, así como hay grupos comunitarios independientes que las realizan, los municipios o candidatos electorales en parte de la zona sur de Santiago las están financiado.

La articulación social se agiliza y entrelaza en la pandemia, gracias a los cabildos ciudadanos generados durante el estallido social. La presencia femenina frente a la crisis, convierte a las mujeres en protagonistas.

Son varios los sectores más vulnerables. Según estudios de la Fundación Sol, el 38,9 % de la fuerza de trabajo ocupada (3.6 millones) no tienen contrato de trabajo, la mayoría no tiene escolarización y realizan trabajos informales. Del 61,1 % tiene contrato en ocupaciones de precaria remuneración, un 50 % solo gana menos de 400.000 pesos (equivalente a unos 500 dólares americanos).

El alarmante nivel de desigualdad y precariedad en Chile, obliga a trabajar a un 30 por ciento de adultos mayores, se cuentan unos 11.5 millones de endeudados, más de 5 millones de morosos (estudiantes, deudores habitacionales, familias que necesitan alimentos, etc.), y 850.000 personas subempleadas. Debemos resaltar que un 54,3 % de los más pobres en Chile, son mujeres. Las cifras de desempleo se elevan ya, por los dos millones de personas durante la pandemia.

Durante la crisis económica provocada por la pandemia, el Gobierno ha asegurado a las empresas que no les toquen su bolsillo, mientras ha dejado a miles de personas chilenas y migrantes en la calle. Aunque los datos no están actualizados, ya había entre 500.000 y 700.000 familias sin hogar, lo que hace un total de cerca de cuatro millones de personas sin vivienda.

En las zonas rurales, en especial al norte de Santiago, la sequía los está golpeando, al tiempo que la privatización del agua asegura este recurso a las empresas de paltas o agroindustria, y no a los pequeños campesinos, ni siquiera para consumo humano. En los últimos años, miles de personas se abastecen de agua a través de camiones aljibes, mientras los empresarios y varios políticos entre los que se cuentan destacados militantes de la Democracia Cristiana, son los dueños del agua de todas y todos los chilenos.

Un gran porcentaje de la producción de palta -aguacate- se obtiene al costo de secar los ríos, y dejar a las comunidades sin agua para su consumo. Las empresas exportadoras, mantienen el negocio sembrando miles de hectáreas en terrenos no aptos para el cultivo, arrasando con la agricultura familiar.

Chile vive una sequía tan peligrosa -afecta a más del 60% de la población nacional- que podría golpear más que la pandemia. Pero lo real es que esta sequía, es producto del aprovechamiento privado del agua y no por falta de lluvias. Hay cosas que el país ya no resiste.

Mientras todo esto ocurre, el gobierno en conjunto con la oposición, afina detalles del famoso “Acuerdo Nacional” que no es otra cosa, que la nueva forma de mantener la dominación y el sistema de explotación vigente.

Este acuerdo incluye algunos acuerdos públicos que ya son notorios, pero otros más secretos y privados que buscan lo siguiente: buscar una figura dentro de la oposición pro sistema, que se vea alejada de los partidos tradicionales, pero que responda a sus intereses y que sea la figura presidencial de la oposición.

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Para el gobierno está muy claro que su sector político no ganará una elección presidencial y es por eso que, con sus aliados de la oposición, buscan perfilar a alguien que represente sus intereses. La figura que buscan tiene que ser relativamente joven, no identificada con la política partidista ni el Congreso y que le haga una cierta oposición a Piñera, para que se prestigie ante el país y pueda canalizar la protesta ciudadana hacia el voto y que su futura elección sea vista por la gente, como un verdadero triunfo y así ellos tranquilamente puedan seguir manejando el país y aumentar aún más la explotación de las y los trabajadores.

Es una operación política bien pensada y dirigida desde Washington, tal como se manejó el recambio del dictador Pinochet, por el golpista Patricio Aylwin. Todos los esfuerzos del gobierno y de la oposición van en ese sentido, ya que de esa forma se cierra el ciclo de la Rebelión Popular y sus implicancias telúricas para el resto del continente. En ese sentido se viene trabajando posesionar a Izquia Siches, presidenta del Colegio Médico, como la candidata ideal para montar esta nueva operación de la mafia empresarial que gobierna Chile.

Ante este cuadro tenebroso, La clase trabajadora y los sectores populares están respondiendo desde la resistencia, tratando de acumular fuerzas, pensando en un segundo estallido social una vez se termine la pandemia, pero existe la sospecha fundada que la misma se está utilizando y apuesta a su extensión para prevenir justamente ese segundo estallido.

El gobierno ha dictado leyes, decretos y otras medidas tendientes reforzar un Estado policial militar, y castigar duramente cualquier asomo de protesta u organización de las bases populares, con el concurso entusiasta de la oposición que ve con buenos ojos estos mecanismos a su servicio una vez que retomen el gobierno.

Pero a pesar de todo lo anterior, la organización popular avanza por abajo, se trazan nuevas formas y métodos y la gente entiende cada vez más, que es todo el sistema el que está podrido a pesar de la brutal campaña para torcer su voluntad.

Pronto veremos nuevamente a las masas populares en las calles, porque este clamor contra el hambre, la mafia, el crimen, la desidia y complicidad, ya no se detendrá y saldremos a jugarnos nuevamente nuestras vidas en las calles por nuestro derecho a la dignidad. Que así sea.

Sin justicia no habrá paz.

ARRIBA LXS QUE LUCHAN

* https://ciperchile.cl/2020/06/13/minsal-reporta-a-la-oms-una-cifra-de-fallecidos-mas-alta-que-la-informada-a-diario-en-chile/

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