“El legado histórico de Agustín Tosco” por Abel Bohoslavsky

Se cumplen 45 años de la muerte, el 5 de noviembre de 1975, en la clandestinidad forzosa, del dirigente que expresó, como ningún otro, la alternativa combativa y revolucionaria al sindicalismo traidor de la burocracia sindical cegetista que pusieran en pie las bases obreras durante el convulso ciclo 1969- 76.

Por Abel Bohoslavsky/

“La conciencia es como un campo donde todos siembran. La burguesía ha sembrado malezas. Nosotros, los proletarios, debemos cortar las malezas, sembrar la semilla y cosechar el fruto” Agustín Tosco en una charla con ferroviarios de Cruz del Eje.

La evocación de Agustín Tosco siempre nos conmueve y necesariamente nos renueva la vibración que sentíamos al escucharlo dirigiéndose a cientos o miles reunidos en manifestación o asamblea. O cuando teníamos la oportunidad de compartir una reunión reflexionando, haciendo un análisis de la realidad, haciendo una pregunta o un comentario. ¿Cómo seleccionar una ocasión para transmitir esas vivencias? Desde los balcones de la CGT de Córdoba tantas veces… Aquella en que encabezó el acto internacionalista en septiembre de 1973 en solidaridad con el pueblo chileno ensangrentado por el golpe fascista. En el gran salón de Luz y Fuerza en diciembre de 1969 cuando regresó arrancado de la prisión a que lo habían condenado Tribunales de Guerra impuestos durante el glorioso cordobazo del 29 y 30 de mayo[1].

Y en ese mismo lugar cuando ante los ataques macartystas, el 8 de julio de 1973, desafió la ofensiva fascista proclamando ¡Vamos a hacer de Córdoba la capital de la Patria Socialista![2]. O cuando salió a las escalinatas de esa sede gremial en enero de 1970 para responder un ataque a balazos contra universitarios que usaban el sindicato para estudiar y enfrentar el limitacionismo, puteando a los fascistas. O en la Plaza Vélez Sarsfield, en febrero de 1971, arengando a la multitud desafiando a la intervención fascista en las semanas previas al viborazo del 15 de marzo. En la chaqueña Sáenz Peña, en noviembre de 1973, en un inmenso galpón, durante el V Congreso del Frente Antimperialista y por el Socialismo, evocando al Che y proponiendo a obreros, campesinos y estudiantes seguir su ejemplo. O en Redes Cordobesas, días después de la Masacre de Trelew el 22 de agosto de 1972, relatando cómo vivieron esos momentos dentro de la cárcel de Rawson, recordando que fue designado por los prisioneros para evocar a los caídos y juntos “cantamos la Marcha de los Muchachos Peronistas, la Marcha del errepé y la Internacional”. Homenajes como ese lo repitió incontables veces, tal el  compromiso que había asumido. O llevando su voz solidaria a asambleas de docentes en la UEPC, de Sanitarios en ATSA y de mecánicos de SMATA en sus propios sindicatos. O en el plenario de gremios convocado por la UOM de Villa Constitución en abril de 1974 ante miles de obreros de todo el país en apoyo a esa seccional metalúrgica clasista en lucha contra la patronal de Martínez de Hoz y la burocracia del ministro Otero y Lorenzo Miguel.

Si como agitador y propagandista fue el mejor de los tribunos proletarios, también impactó como polemista, debatiendo en televisión en Buenos Aires, en febrero de 1973 con el capo de la burocracia, José I. Rucci, defendiendo y explicando el punto de vista socialista contrapuesto al de la conciliación de clases[3]. Y en el mismo sentido, cuando a fines de 1973, en el Sindicato de Viajantes analizó y cuestionó la Ley de Asociaciones Profesionales que impulsaba e impuso el entonces presidente Perón para fortalecer el verticalismo burocrático y cercenar la democracia  sindical. Crítica que reiteró con su pluma en las páginas del diario El Mundo, prontamente clausurado.

Y su lúcido balance, en el mismo diario, de los primeros siete meses del gobierno justicialista tras 17 años de proscripción del peronismo[4]. Tosco fue campeón de la unidad. De la unidad de clase del movimiento obrero y de la unidad revolucionaria. Por eso recordamos que en el asado que él organizó el 2 de junio de 1973 en el Club Unión Eléctrica de Villa Revol en homenaje a los combatientes liberados días antes, le dijo a la militancia allí reunida: “Nosotros luchamos por la unidad. Desde el campo obrero, desde el campo sindical, luchamos por la unidad. Pero luchamos por la unidad para que la Revolución Socialista llegue antes”.

Y en su larga trayectoria sindical desde delegado de sus compañeros en la usina de EPEC en los años 50, se sumó la resistencia en la acción y en aquellos Congresos que parieron los Programas de La Falda y Huerta Grande[5], en la CGT de los Argentinos y su Programa del 1° de mayo, en el Movimiento Nacional Intersindical y en el Movimiento Sindical de Base. Y fue promotor del Movimiento Sindical Combativo de Córdoba[6], ese frente intersindical que cuando la CGT Regional fue intervenida por la burocracia en 1974, dio a luz a la Mesa de Gremios en Lucha, la primera de aquellas históricas Coordinadoras que florecieron en 1975 en casi todo el país. No fue casual ni ocasional que patronales, burocracias y milicada le profesaran un intenso odio.

Ese odio de clase consumado cuando en octubre de 1974, Luz y Fuerza fue asaltada por tropas policiales y parapoliciales (ya había sido asaltado el SMATA Córdoba en agosto) y Tosco forzado a la clandestinidad. Bajo asedio constante, desde sus escondites, ayudado por muchos compañeros (entre ellos su amigo Roberto Habichayn, “El turco”)[7], participaba de las luchas, se mantenía en contacto con su gremio (quedó al frente el histórico Tomás Di Toffino[8] después secuestrado por la dictadura), escribiendo en El Electrum. Tosco era el ausente siempre presente en reuniones y asambleas de la Mesa de Gremios en Lucha. Enfermo, pudo romper el cerco policial-militar y de la Triple A del régimen fascistoide, con la conspirativa colaboración de ferroviarios[9] y llegar al Gran Buenos Aires. El 5 de noviembre de 1975, la muerte lo sorprendió clandestino y dos días después, también clandestinamente, su cuerpo llegó a Córdoba. En Redes Cordobesas, entre tantas y tantos miles me tocó compartir allí el dolor con su compañera Susana Funes[10] (después capturada y sobreviviente de un campo de concentración) y el Viejo Pedro Milesi[11], que a sus 85 años seguía contando anécdotas del Gringo.

La multitud se dirige al Cementerio de Córdoba para despedir los restos de Agustín Tosco

Entre muchos, Di Toffino me cedió el micrófono para la más desgarradora tarea: saludar a viva voz al mayor símbolo de la rebeldía proletaria. La clase obrera abandonó los lugares de trabajo ante el llamado de la Mesa de Gremios y la multitud que lo acompañó desde barrio General Paz hasta el cementerio San Jerónimo, fue atacada a balazo limpio: era la furia del capitalismo y su régimen que intentaba silenciar el vozarrón de quien siempre traía “un saludo proletario, revolucionario y socialista”.

En ese habitual saludo, Tosco nos dejó su legado: identidad de clase, lucha transformadora, ideal colectivista.


[1] https://www.deigualaigual.net/territorio/argentina/2018/1760/cordobazo-la-huella-que-abre-una-nueva-epoca-en-nuestra-historia/

[2] https://latinta.com.ar/2019/07/tosco-obrero-socialista-movimiento-sindical-base/

[3] Debate Tosco-Rucci – https://www.memo.com.ar/poder/iframe-width560-height315-srchttps-www-youtube-com-embed-e91ca-ku3rg-frameborder0-allowaccelerometer-autoplay-encrypted-media-gyroscope-picture-in-picture-allowfullscreen-iframe/

[4] “Consigna de 1973: Por una Patria Socialista”, en LOS CHEGUEVARISTAS, LA ESTRELLA ROJA DEL CORDOBAZO A LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, pág. 40 – https://www.edicionesimagomundi.com/libros/los-cheguevaristas-2/?utm_source=Novedades+Imago+Mundi&utm_campaign=a85a1d2e35-EMAIL_2020_08_06_03_45_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_b265b31199-a85a1d2e35-178012005&mc_cid=a85a1d2e35&mc_eid=ac84534aa9

[5] https://revistazoom.com.ar/los-programas-de-la-falda-y-huerta-grande/

[6] https://www.deigualaigual.net/discusion/2015/68/las-luchas-del-movimiento-obrero-y-las-politicas-revolucionarias-en-el-periodo-197374/

[7] “El ‘Turco’ Habichayn y el ‘Gringo’ Tosco” en LOS CHEGUEVARISTAS, LA ESTRELLA ROJA DEL CORDOBAZO A LA REVOLUCIÓN SANDINISTA,pág.85 – https://www.edicionesimagomundi.com/libros/los-cheguevaristas-2/?utm_source=Novedades+Imago+Mundi&utm_campaign=a85a1d2e35-EMAIL_2020_08_06_03_45_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_b265b31199-a85a1d2e35-178012005&mc_cid=a85a1d2e35&mc_eid=ac84534aa9

[8] https://www.electrumluzyfuerza.com.ar/?p=7572https://apm.gov.ar/em/el-legado-de-tom%C3%A1s-di-toffino

[9] Juan Carlos Cena, El tren de los conspirados, https://contrahegemoniaweb.com.ar/2019/06/05/la-conspiracion-de-los-iguales/

[10] Susana Funes, testimonio – http://www.derechos.org/nizkor/arg/doc/funes.html

[11] https://www.deigualaigual.net/territorio/argentina/2015/384/carta-del-viejo-pedro-a-las-bases-peronistas/

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