“Del ‘vacuna gate’ a los ‘bolseros vip'” por Luis Brunetto

Las franjas ultraderechistas del macrismo encabezadas por Patricia Bullrich, pretendieron explotar electoralmente el escándalo del “vacuna gate” con su siniestra mise en scene en Plaza de Mayo. Pero las bolsas de cadáveres con que los perversamente estúpidos pichoncitos telúricos de Bolsonaro adornaron ayer la Plaza de Mayo, sólo trajeron deleite y alivio en un gobierno golpeado por las consecuencias del escándalo vacunatorio, en el que se metió solito y sin ninguna ayuda. Las imágenes de ayer encajan perfectamente en el guión relatorial oficial, que explica el desastre que sucedió a la renuncia de Ginés González García como producto de una nueva conspiración golpista de la derecha, de la que el pobre Alberto es solamente una víctima.

Por Luis Brunetto para Estación Finlandia/

Sigman

“Nosotros fabricaremos el principio activo de la vacuna, se lo venderemos a AstraZeneca y esta entregará el producto a la empresa mexicana Liomont, que lo envasará y lo devolverá a AstraZeneca, para que la empresa farmacéutica lo comercialice en el continente”, afirmaba en una nota de El País de España del 31- 08- 2020 el magnate farmacéutico argentino Hugo Sigman, Grupo Insud.

Hoy en día, según Chequeado.com, el grupo Insud “es propietario de la firma Chemo (…) la compañía Exeltis, mAbxience, que desarrolla medicamentos biotecnológicos; y Xiromed, dedicada a vender medicamentos genéricos en los Estados Unidos y Europa”. Chemo, Exeltis y mAbxience quedaron agrupadas en 2017 bajo la denominación Insud Pharma. El Grupo también es accionista de Biogénesis Bagó.

Pablo Sangiuliano presente en la inauguración de la nueva planta de " mAbxience". | La Camara
Alberto, Axel y Sigman en la inauguración de mAbxience

En febrero de 2020, Alberto Fernández inauguró en Garín la modernísima planta de mAbxience, para producir anticuerpos monoclonales para tratamientos contra el cáncer. Pero, en agosto, la planta comenzaría a producir, en base al convenio de Oxford- Astra Zeneca con el multimillonario mexicano Carlos Slim, la vacuna contra el Covid- 19. Hasta el 2 de febrero de 2021, 12 millones de dosis de esa vacuna fueron enviadas a México para su envasado en Liomont pero, a partir de entonces, se enviaron 6,4 millones de dosis y se enviará otro tanto, según declaró el propio Sigman, durante la semana que viene a… EEUU.

Efectivamente, fuera de lo convenido, la última partida de dosis fue trasladada a los EEUU en lugar de a México, con el argumento del faltante de frasquitos de vidrio en el mercado mundial para el envasado de la vacuna. Los desconfiados sostienen que no se entiende porque faltan frasquitos en México y no en EEUU, máxime cuando el propio Sigman señala que “Liomont tiene unos laboratorios excelentes”. ¿Por qué las vacunas no se conservan en Argentina o en México?

Pero, además, en compensación por el envío de las casi 13 millones de dosis a EEUU, “para paliar el retraso” según declarara el propio Sigman (El País, 25- 02- 2021), Astra Zéneca envío a nuestro país 580 mil dosis desde la India, y en marzo enviará otras 580 mil más: ¿Menos de 1,2 millones de dosis envasadas, a cambio de casi 13 millones de dosis “a envasar” en EEUU? ¿Cuál será el verdadero destino de tales dosis? ¿Volverán a nuestro país, o se comercializarán en el mercado yanqui? Nadie sabe, nadie contesta…

Sigman y el “vacuna vip”

Lo cierto es que, indirectamente, los inconvenientes de Sigman estuvieron detrás del escándalo vacunatorio argentino que selló la suerte de Ginés González García. Efectivamente, los enemigos del ministro renunciado lo acusan de haber apostado todas las fichas a su amigo Sigman. Algunos, incluso, cercanos al verbalmente desbordado y ahora desprestigiado Horacio Verbitsky incurren, acaso por identificación personal con el periodista perruno, en el mismo tipo de desborde verbal, y aplican a Ginés el rotulo de simple “empleado” de Sigman o, a lo sumo, de “empleado y amigo”.

Tragicómico el hecho de que, en pleno escándalo, y durante su viaje a México, nadie haya prevenido a Alberto de su visita a Liomont: ¿Nadie le dijo al presidente que las vacunas depositadas ahí y producidas por el laboratorio de Sigman en nuestro país no podrían ser envasadas, al menos en el corto plazo, y que su retorno a las pampas resulta cuando menos incierto, y que mejor era que no hiciera papelones, dicen unos? Critica penosamente infundada e interesada, dicen otros: Alberto fue allá a inspeccionar personalmente el asunto y ver hasta dónde llegaba el desastre sigmaniano.

La conclusión de Alberto parece haber sido catastrófica: Lo de Sigman es, efectivamente, un desastre.

Cristina

“Se presume que siempre actúo en forma racional y se buscan motivaciones ocultas, que en este caso han llegado a extremos delirantes, como que fue un regalo de cumpleaños a Cristina, para que el gobierno se desembarazara de Ginés” (Horacio Verbitsky, La Nación 21- 02- 2021). El perro no ladra sin motivo, dicen, nunca. En esto coinciden todos: Los que lo admiran, los que lo creen el más grande periodista de investigación del mundo, los que no se explican cómo consiguió el archivo de Rodolfo Walsh o los que creen que no es servicio pero trabaja para su propio ombligo y solamente para su propio ombligo.

Alberto siempre apostó, vía Ginés, a Sigman, aunque sólo fuera para conservar autoridad frente a Cristina, que siempre apostó a la Sputnik. Las cosas venían bien para Fernández presidente, hasta que Sigman demostró que habla mucho y resuelve poco. Fernández vice, en cambio, supo tener una estrechísima relación con Hugo hasta que en 2014, luego de una seguidilla de aumentos en los precios de los medicamentos, denunció a los laboratorios nacionales y rompió con el empresario “progresista” y lo puso en la mira, acusándolo de ser el promotor de los incrementos permanentes.

Verbitsky reveló que Cristina nunca aceptó darle una entrevista | La Voz

De aquí que haya quienes abonen la hipótesis de la pequeña venganza vicepresidencial, operada bajo cobertura canina, y que habría abierto el camino a la producción nacional, de aquí a un año y medio, de la Sputnik V. Subproducto del escándalo, sostienen, es el convenio entre el Gamaleya y Laboratorios Richmond, de Marcelo Figueiras, el 25 de febrero. Ese convenio, dicen las malas lenguas, venía siendo torpedeado por Ginés, empleado, amigo, o amigo y empleado, sea como sea, de Huguito Sigman…

“Bolseros vip” estúpidamente perversos

Al ritmo de estas idas y venidas marcadas por los enfrentamientos internos y la improvisación, las franjas ultraderechistas del macrismo encabezadas por Patricia Bullrich, pretendieron explotar electoralmente el escándalo con su siniestra mise en scene en Plaza de Mayo. De mínima, la Pato apuntaba a liquidar con un misilazo comunicacional el pacto de caballeros entre Alberto y Larreta, pero las bolsas de cadáveres con que los perversamente estúpidos pichoncitos telúricos de Bolsonaro adornaron ayer la Plaza de Mayo sólo trajeron deleite y alivio en Balcarce 50. Golpeado por el escándalo en el que se metió solito y sin ninguna ayuda, las imágenes de ayer encajan perfectamente en el guión relatorial oficial, que explica el desastre como producto de una nueva conspiración golpista de la derecha, de la que el pobre Alberto es nada más que una víctima.

Pero, si el gobierno puede ofrecer a su base electoral, aunque con éxito incierto, una explicación en clave golpista de las secuelas políticas del “vacuna gate”, le resulta en cambio imposible encajar dentro de su guión una explicación para las movilizaciones gigantescas que se extendieron por todo el país, y que convocaron a decenas de miles de manifestantes de las barriadas populares. Arriesgan, desde el ministerio que dirige el massista Daniel Arroyo, una explicación de exclusivo uso interno: El hambre y la desocupación golpean, la ayuda no llega, y el control político que ejercían sobre los barrios populares las organizaciones cooptadas, se debilita en favor de las organizaciones combativas e independientes del estado y del gobierno, mucho más capaces de expresar la voluntad de lucha que se extiende, que los grupos que conforman el domesticado “trío Cayetano”.

Las organizaciones sociales marchan bajo la consigna "No va más: a la calle por nuestros reclamos" (Gentileza: Prensa Obrera)

Con la emergencia paralela de actores que, a diestra y siniestra, cuestionan su orientación política, el gobierno se mueve al vaivén del destino de su plan vacunatorio. El escándalo parece haber agregado ritmo a la cosa y despabilado un poco a los funcionarios, al menos comunicacionalmente: Ahora llega de China una partida millonaria de dosis que, dicen, alcanzarán para vacunar a docentes y auxiliares.

Pero es un destino, en última instancia, encorsetado por su incapacidad de romper los límites capitalistas del régimen social, y sometido por lo tanto al éxito o al fracaso de la aventura de uno u otro empresario, de sus planes alentados por uno u otro ministro, por el presidente o por su vice, y de su fracaso.

Un fracaso, en realidad, del mismo régimen de producción capitalista, que bajo un código de patente impide el uso social del conocimiento acumulado por la humanidad durante millones de años, para hacer de él la materia prima de la producción privada de vacunas, pretexto de la producción de ganancias burguesas de decenas de miles de millones dólares. 

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