«Vulgares desclasados, pero autónomos: apuntes sobre nuestros campeones del mundo», por Luis Brunetto

A la selección campeona del mundo la atacaron por derecha y por ¿izquierda? Primero Clarín y La Nación por vulgares e incivilizados. Después los medios del complejo nac&pop, indignados por su rechazo a salir al balcón de la Rosada. Apuntes apurados sobre una selección que juega como los dioses su propio juego, con el mejorSigue leyendo ««Vulgares desclasados, pero autónomos: apuntes sobre nuestros campeones del mundo», por Luis Brunetto»

«Irán: decenas de atletas enfrentan la cárcel y la pena de muerte», por Payam Younesipour

Terminó el campeonato mundial de fútbol y la vida del futbolista iraní Amir Nasr- Azadani sigue pendiendo de un hilo. Después de justificar durante la semana pasada su condena a muerte, el presidente del Tribunal Supremo de la provincia de Isfahán, Asadolá Yafari, ha salido a afirmar, según reproducen medios pro iraníes*, que “aún noSigue leyendo ««Irán: decenas de atletas enfrentan la cárcel y la pena de muerte», por Payam Younesipour»

Marruecos grita: ¡Palestina libre! (mal que le pese a reyes y patrones)

El fútbol no es sólo negocio ni es el opio del pueblo. No es ni por mucho eso sino un juego humano prisionero, como todo en este mundo, de las relaciones de producción capitalistas. Y, aunque hay excepciones, sus protagonistas no son robots al servicio de la FIFA a los que solamente les importan losSigue leyendo «Marruecos grita: ¡Palestina libre! (mal que le pese a reyes y patrones)»

«La FIFA y el Emir de Qatar van a ganar miles de millones, pero a los obreros que construyeron los estadios les arruinaron la vida»

Según un artículo de The Guardian de febrero de 2021, entre 2010, cuando Qatar fue elegida sede del Mundial 2022, y esa fecha, 6500 trabajadores migrantes habían muerto construyendo los estadios. A días del inicio del campeonato organizado por la FIFA, esta nueva nota de The Guardian, basada en un informe de una organización deSigue leyendo ««La FIFA y el Emir de Qatar van a ganar miles de millones, pero a los obreros que construyeron los estadios les arruinaron la vida»»